Volver arriba

You Get What You Give [Sienna A. Yaxley]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

You Get What You Give [Sienna A. Yaxley]

Mensaje por Ecthelion H. Symington el Mar Mayo 16, 2017 12:05 pm

Uno tras otro los golpes contra el cemento sonaban quedamente y con sequedad, representando el encuentro entre la suela de los zapatos y el piso, que se ejecutaba sin prisa mientras Ecthelion deambulaba con aparente calma calle abajo, oculto bajo el amparo de la oscuridad que se mezclaba a la perfección con el color negro de la capa que lo cubría casi por completo. Pasar desapercibido nunca estaba demás en aquella zona, particularmente para evitar desavenencias de naturaleza violenta con los habitantes más rastreros de la comunidad mágica. De vez en cuando él disfrutaba con dichas desavenencias e incluso las provocaba cuando el aburrimiento lo consumía, encontraba cierta diversión y placer en las disputas callejeras que inundaban de adrenalina a su organismo, pero la imperiosa necesidad de mantener el anonimato había surgido en los últimos meses, desde que las inconformidades por parte del bando más conservador se habían salido de control explotándoles en la cara. Ecthelion continuaba lamentando la manera poco inteligente en que habían actuado, principalmente porque las consecuencias afectaban incluso a los que no habían tomado parte en los acontecimientos, como él. Tener cuidado por lo tanto era ahora menester, nunca se sabía qué par de ojos entrometidos podían estar al acecho.

Con su inquisitiva naturaleza observaba a los pocos transeúntes que circulaban por el área, percatándose de que todos ellos se movían con rapidez, tal como si tuvieran una razón de peso para espolear a las piernas y lograr abandonar esa zona tan pronto como les fuera posible. A pesar de comprender el por qué, le daba risa. Ser precavido estaba bien para él, pero la prisa que detectaba en otras personas a menudo era motivada por el miedo, lo percibía fácilmente, y desde su perspectiva el temor era una emoción ridícula, sólo justificada bajo circunstancias extremas. Una sonrisa asomó a sus labios mientras continuaba andando al mismo ritmo, disfrutando el tenue viento que rozó su rostro al levantar la mirada en dirección al turbio cielo negro. Las sombras siempre habían sentado bien a su personalidad, no le extrañó sentirse cómodo al amparo de la oscuridad ya que estaba acostumbrado. Pasaba la mayoría de las horas de la noche despierto, desde muy temprana edad había desdeñado la opción de amarrarse a un oficio que impusiera horarios, él no estaba hecho para seguir las pautas marcadas por otros.

Cuando por fin llegó al lugar que era su objetivo entró a la tienda sin dilación y cerró la puerta a sus espaldas. Igual que sucedía siempre que visitaba aquél comercio, por unos segundos se arrepintió de haberlo hecho. Se trataba de un cuarto tan reducido que el calor y los olores corporales del tendero se conservaban notoriamente, al grado de hacerlo desear salir de inmediato, anhelando la frescura del aire. El aroma de las hierbas y diversos ingredientes mitigaba ligeramente las molestias, sin embargo Ecthelion no perdió tiempo; exigió los productos que necesitaba y tras pagar salió de allí con la mayor celeridad.
avatar
Mensajes : 20
Ciudadanos

Conservadores


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You Get What You Give [Sienna A. Yaxley]

Mensaje por Sienna A. Yaxley el Jue Mayo 18, 2017 6:02 am

Londres
18 de Mayo de 1980


Eran poco más de las diez de la noche, el cielo hacía horas que estaba oscurecido, aunque empezaba a hacer bastante calor. Salí a la calle sin saber hacia dónde iba, pese a eso, mis pies me llevaron al lugar donde pasaba muchas horas cuando era tan solo una cría. El Callejón Knockturn donde mi tío siempre venía a comprar sus utensilios de tortura y los ingredientes favoritos de mi tía para elaborar pociones. Un escalofrío me recorre cuando me acuerdo de ellos dos, aquella frialdad en la mirada, sus voces aún siguen clavadas en mi mente y salen de vez en cuando para recordarme lo qué era. La niña asustada a la que tuvieron que criar a la fuerza y que ni siquiera se molestó en defender sus ideales. Sonrío para mí misma mientras observo a mi alrededor. Aquellas calles húmedas y oscuras, apenas se podía ver dónde pisabas. Mis zapatos repiqueteaban contra el suelo, era de las pocas personas que aún paseaban por aquel lugar. Llevaba mi capa atada aunque no me molesté en ponerme la capucha, no tenía por qué esconderme y mucho menos llevando el apellido Yaxley tras mi nombre. Durante un tiempo tuve que aguantar a mis tíos y hacer todo lo que ellos me impusieron, pero cuando cumplí los diecisiete años, pude heredar todo lo que mis padres me habían dejado y olvidar la vida que había llevado en aquella casa. Pese a eso, jamás había vuelto a ser la Sienna alegre e inocente que fui siendo niña, ahora me habían transformado en alguien a su semejanza, a pesar de ser incapaz de escoger un bando en el que establecerme.

Mis pies me llevaron caminando hasta la tienda favorita de mi tía. Recordaba el olor fuerte a hierbas, a jengibre y sobretodo, al vendedor cojo que había por aquel entonces. Seguía sin haber mucha luz en el interior, pero la oscuridad del exterior hacía que ese fuese el único lugar brillante del callejón. Recordaba cada segundo pasado allí, recordaba como mi tía me había traído a aquel hombre para que me librase de mi maldición. También sus palabras cuando dijo "La licantropía no se cura señora Yaxley, es una maldición y una deshonra perpetua.". Su voz en aquel momento me pareció el sonido más escalofriante del mundo, después la mirada de mi tía hizo el resto, aquellos ojos que me miraron por primera vez como a un monstruo, pensando en que debía librarse de mi cuanto antes. Observo el interior de la estancia desde las afueras, viendo la escena que se produce en el interior. El hombre encapuchado que hay allí habla con el vendedor, que no parece el mismo que recordaba de cuando era niña, aunque claro, habían pasado más de 20 años.

Espero durante unos minutos allí fuera, observando la escena y maldiciendo a mi mente por haberme llevado hasta allí. Pese a eso, mi sorpresa es mayor cuando veo al hombre encapuchado que se gira hacia la puerta y reconozco el rostro que hay bajo aquella tela oscura. Hacía tiempo que no le veía, pensé que quizá había muerto o se había marchado de Inglaterra para protegerse. Pero ninguna de las dos, ahí estaba, vivo. Espero fuera, dándome cuenta de que lo mejor que podría hacer era marcharme. Le veo cuando sale de la tienda, él continúa con su capucha puesta y yo con la cara destapada. Le miro con curiosidad y finalmente consigo que sus ojos se posen sobre los míos, recordaba aquel color de ojos, aquella sensación a pesar de haber pasado el tiempo.- Hola Ecthelion.-susurro y soy incapaz de decir nada más, han pasado meses y no sé que ha sido de él, ni siquiera sé qué ha sido de mi.
avatar
Mensajes : 195
Gobierno

Neutrales


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You Get What You Give [Sienna A. Yaxley]

Mensaje por Ecthelion H. Symington el Dom Mayo 21, 2017 12:52 pm

El golpe de aire fresco que inundó sus pulmones le hizo cerrar los ojos al disfrutar aquel instante de confort, instigado por la satisfacción que en él produjo el hecho de que sus vías respiratorias dejaran de sentirse fustigadas. Apenas habían sido un par de minutos los que pasó dentro del pequeño local comercial, pero fueron más que suficiente para, una vez más, ser consciente del tremendo aprecio que le tenía al oxígeno, sobre todo si no contenía olores poco tolerables. La suciedad de aquél entorno encerrado ponía a prueba su disposición a ser paciente, no tenía un carácter pasivo por naturaleza, sino que se esforzaba a la hora de guardar la calma, consciente de que se atraen más moscas con miel que con hiel, sin embargo, de buenas intenciones está lleno el infierno y Ecthelion no era la excepción. Al abrir los ojos echó un vistazo perentorio y breve en torno al comercio, cargada la mirada con el mal genio que a duras penas había conseguido contener, y durante los segundos que demoró en apartar su atención de allí percibió algo más. Conocía mejor que nadie la sensación de estar siendo objeto de observación; un tenue escalofrío recorría al cuerpo, casi tan ligero que pasaba inadvertido con facilidad para quienes no estaban familiarizados con la noción. Experimentó aquella sombra de interés que apelaba a su curiosidad y volvió el rostro en la dirección que el instinto le indicó, tropezando de inmediato su mirada con los ojos de Sienna. Tal vez aquél encuentro casual era obra del destino, ese pensamiento lo alteró por una milésima de segundo, mientras intentaba comprender por qué no había ignorado la sensación.

Cada vez que se sabía observado elegía no dar importancia, ni siquiera echaba un vistazo, le era indiferente que alguien pusiera en él su atención pues estaba acostumbrado, y lo cierto era que casi nunca se trataba de personas que valieran la pena. Perder el tiempo nunca era de su interés, cada una de las actividades que realizaba tenían una razón de ser, desde las horas de sueño hasta las caminatas aparentemente sin sentido. Pero entablar conversación con alguien que probablemente no tenía más de dos frases entretenidas que ofrecer, no le apetecía con frecuencia. Aquella era la razón fundamental para que Ecthelion no mirara atrás cuando notaba que lo observaban, no obstante, por alguna razón que no consiguió descubrir, lo había hecho en esta ocasión, y ahora tenía a Sienna ante él. Súbitamente apareció una sonrisa en el rostro masculino, el sonido de aquella voz actuó como gatillo y él no se molestó en interrumpir el gesto. Era una sonrisa que denotaba complejidad, algo comprensible tomando en consideración lo que esa mujer había causado en la vida de Ecthelion, tanto para bien como para mal.

Encogió los hombros y caminó en silencio hacia ella, deslizando una mano en el interior del bolsillo para ocultar la bolsa de papel que contenía varios ingredientes distintos. Los separaban sólo unos metros y se encargó de eliminarlos en cuestión de segundos, dejando entre ellos un espacio razonable. —¿Buscas a alguien? —se decantó por ignorar las formalidades y fue directo al meollo de la cuestión, la curiosidad se abrió paso velozmente ya que nunca antes había tropezado con su presencia en ese callejón. Además, verla hacía que Ecthelion sintiera disgusto y agrado a partes iguales, una mezcla que nunca tenía buenos resultados—. No esperaba encontrarte por estos rumbos —no esperaba encontrarla en absoluto; se había convencido a si mismo de que la suerte estaría de su lado si nunca más tenía que verla a la cara, pues no sabía cuál sería la reacción que experimentaría. Su presencia le generaba inquietud, seguía molesto, se dio cuenta en ese momento, pero en lugar de expresar la ira que lo recorría al recordar, mantuvo la sonrisa con cierto aire de ironía.
avatar
Mensajes : 20
Ciudadanos

Conservadores


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You Get What You Give [Sienna A. Yaxley]

Mensaje por Sienna A. Yaxley el Miér Mayo 24, 2017 5:38 am

Estaba cada vez más convencida de que aquello había sido una temeridad, que no debería haber acudido al Callejón aquella noche, pero mis pies me habían traicionado y por algún motivo había terminado en la tienda donde se encontraba él. Él. Esa palabra sonaba con fuerza en mi cabeza, como si de una maldición se tratase, de alguna macabra manera mi mente me estaba traicionando. Pude ver su perfil bajo la capucha que llevaba, al fin y al cabo aquel hombre había significado para mí más que cualquier otro con el que me hubiese cruzado. Él había sido mi prometido, por mucho que me desagradase aquella idea de posesión, fueron casi tres años en los que me vi abocada a una boda con aquel hombre que ahora tenía a tan solo unos metros de mi. Pensé en marcharme, pero mis piernas no respondían, así que cuando salió fuera y le vi, mis labios pronunciaron su nombre en voz alta. Me maldije un millón de veces, pero cuando sus ojos se clavaron sobre los míos, cualquier pensamiento quedó de lado. Había olvidado el efecto que tenía sobre mí, había pensado que me había inmunizado a aquellos ojos azul oscuro.

Mis palabras quedan flotando en el aire, como si fuesen humo. Yo me quedo paralizada, incluso cuando él acorta las distancias entre ambos y me encuentro con su rostro a pocos metros del mío. Le observo durante unos segundos, si las cosas hubiesen sido diferentes seguramente ahora sería su esposa. Si yo hubiese sido una mujer adaptada a mi posición y linaje, pero no, yo jamás había aceptado aquel compromiso a pesar de que el hombre era aquello con lo que cualquier mujer podría haber soñado. Su pregunta me saca de mis ensoñaciones y no puedo evitar que me produzca cierta curiosidad. En aquel callejón solo estamos él y yo, resultaría imposible buscar a alguien en un lugar tan vacío como aquel. La gente no quería que se la viese en aquel lugar, menos ahora que cualquier presencia allí sería indicativo de magia oscura. Pero, ¿y yo? Estaba perdida, ni siquiera sabía qué camino quería escoger.- No.-susurro con decisión.-Vine a rememorar viejos tiempos.-miento, pero tampoco tengo un motivo que explique qué hago en aquel lugar. Mis manos se unen y sus palabras de algún modo vuelven a dolerme.-Supongo que soy la última persona a la que querrías ver...-susurro con tranquilidad. Las cosas entre ambos no terminaron bien, yo no era buena con las relaciones humanas, quizá me había vuelto un ser huraño.-Siento haberte importunado con mi presencia.-añado.

La oscuridad nos traga a los dos, en la puerta de aquella tienda. Mis ojos son incapaces de apartarse de él, aunque también sé que si nos descubren a cualquiera de los dos allí tendríamos problemas. Ambos podríamos estar involucrados en las artes oscuras, por lo que a la mínima sospecha seríamos enviados a Azkaban. Mi piel se eriza ante esa imagen y mis oídos se agudizan pendientes de cualquier ruido que pueda delatar otra presencia ajena a nosotros. Pese a eso, mis ojos siguen inmersos en los suyos, como si me hubiese poseído por completo. Quizá esa fue una de las razones por las que no quise casarme con él, porque sabía que me anularía con el aura poderosa que tenía, con la autoridad. Por aquel entonces yo solo quería librarme de mis tíos, pero me di cuenta de que entonces me estaría entregando a él. ¿Cómo sería mi vida si ahora estuviese casada con el hombre que tenía frente a mí? Era una incógnita para mí, algo que me había negado a averiguar. Me pregunto qué estará pasando por su mente en aquel mismo momento, en qué pensaría.- La vida te ha tratado bien...-susurro de nuevo, por motivos que no logro comprender, tengo la necesidad de saber qué ha sido de él durante el tiempo que no nos hemos visto.
avatar
Mensajes : 195
Gobierno

Neutrales


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You Get What You Give [Sienna A. Yaxley]

Mensaje por Ecthelion H. Symington el Vie Jun 02, 2017 11:47 pm

Las probabilidades habían estado a su favor todo el tiempo, incluso consiguió evitar pensamientos que arrastraran a su memoria los acontecimientos desagradables en los que Sienna estaba involucrada; durante muchos meses la imagen de aquella mujer permaneció fuera de su mente, la voluntad de Ecthelion era una de las principales fortalezas que poseía, así que cuando algo se le metía entre ceja y ceja, lo conseguía, y había decidido no pensar en la morena; cuando por azares del destino bajaba la guardia y rememoraba algo que se la recordaba, se sentía convencido de que no tenía mayor importancia, afianzado en la falsa certeza de que aquél compromiso no había significado nada para él, y que cualquier emoción surgida durante aquellos años había sido un espejismo, resultado de la soledad acaecida tras la fallida relación con otra mujer. El paso del tiempo era un buen aliciente, la memoria se iba debilitando en lo que concernía a Sienna, pero no había contado con encontrársela de frente e inesperadamente. Sus cálculos fallaron, intentó contenerse y suprimir cualquier expresión de la cara que delatara sus pensamientos. Él mismo no era capaz de descifrar lo que deseaba hacer, pero su curso de acciones no denotó aquella duda.

La mirada de la mujer fue insistente, no se apartaba de él y Ecthelion intuyó que por alguna razón buscaba el contacto de sus ojos, sin embargo, el mantuvo la vista más allá de la imagen de Sienna, pérdida en la oscuridad de las calles que los rodeaban. El silencio le resultó desconcertante y optó por hablar, utilizando las primeras frases que acudieron a su mente sin importar si eran las más típicas y desencantadas; revelaban su curiosidad y él estaba acostumbrado a nunca quedarse con la duda. Le disgustaba que lo mantuvieran demasiado tiempo en la ignorancia, los misterios podían sacarlo de sus casillas y tal vez esa era una de las razones principales por las que siempre había existido un conflicto interno entre él y la mujer que tenía delante. También había sido el motivo por el que, a regañadientes y sin ser capaz de admitirlo abiertamente, se había sentido atraído por ella. Representaba un reto, algo inalcanzable que, quizá una vez conseguido lo haría sentir satisfecho; ya fuera porque se sacaría la espinita y podría olvidarse del asunto por fin, o bien porque en el fondo ella significaba para él más de lo que creía. Pero el momento de salir de dudas había quedado en el pasado, cuando el compromiso se había dado por finiquitado. La posibilidad de descubrirlo le parecía ya muy lejana, y su primer instinto lo invitaba a evadir cualquier situación que le diera una respuesta. Antes, Sienna había sido un problema agradable, pero ahora representaba un peligro.

Enarcó las cejas ante las palabras de la mujer, se le antojó poco creíble el pretexto, no obstante, carecía de motivos para desconfiar de lo que ella decía y se conformó con echar un vistazo en derredor antes de enfocar su atención en aquél par de ojos azules que tanto misterio le generaban. —Debieron ser muy buenos tiempos, como para que busques revivirlos a expensas de tu propia seguridad- tal vez estaba yendo demasiado lejos, pero era muy poco lo que sabía del pasado de Sienna, y a diferencia de él mismo, que estaba más que habituado a deambular por zonas como esa sin sentir preocupaciones ni dar importancia a los peligros, la mujer no le parecía alguien habituada a lidiar con la clase de sujetos que rondaban el callejón. Levantó una mano para rascarse la barbilla al tiempo que entornaba los ojos, preguntándose si acaso no había catalogado mal a la morena; después de todo, era una Yaxley—. ¡Qué receptiva me saliste! —musitó en tono burlón, insinuando que, en efecto, ella era la última persona que había deseado encontrar esa noche. Y en parte era así, pero ya que la tenía frente a él, comenzó a dudar—. Pero eso de que lamentas importunarme no te lo creo— sonrió de lado con gesto agrio, acercándose más—. Si no deseabas importunarme, no me habrías saludado. ¿Tanto me has extrañado? —en el rostro de Ecthelion asomó la presunción mientras cruzaba los brazos, sospechando que Sienna sentía interés en sus andanzas—. No me ha ido mal. ¿Algo en particular que quieras saber? No tengo nada mejor que hacer en este momento, tienes suerte— su tono fue mordaz, no conocía otra manera de comunicarse con ella.

avatar
Mensajes : 20
Ciudadanos

Conservadores


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You Get What You Give [Sienna A. Yaxley]

Mensaje por Sienna A. Yaxley el Mar Jun 13, 2017 9:02 am

Parecía mentira cómo la vida era capaz de darte un revés sin que siquiera lo vieses venir, la vida no espera, no avisa. Sólo actúa. Quizá por aquel motivo, por un capricho del destino, estábamos en aquel instante uno frente al otro. Después de lo ocurrido jamás hubiese pensado que volvería a estar frente a él, mirando aquellos ojos azul oscuro que tanto habían significado y que aún ahora conseguían ponerme nerviosa de un modo que no comprendía. El hombre que tenía frente a mí me conocía, al menos, un poco más que todos aquellos con los que me cruzaba a diario por el simple hecho de que él había sido parte fundamental de mi vida hace dos años. Jamás había aceptado el compromiso, quizá no por él, tal vez por miedo a convertirme en alguien que no deseaba, algo muy alejado de lo que siempre había creído. No quería ser la mujer de un importante mago de sangre pura, yo quería poder valerme por mí misma, ser alguien que no le debe explicaciones a nadie.

No sabía cuántos minutos llevábamos ahí parados, en pleno callejón  donde se suponía que nadie debería ser visto. Los tiempos que corrían eran difíciles, nadie podía confiar en nadie, había antiguos mortífagos que vivían entre nosotros sin que nadie sospechase. Los tiempos de paz eran frágiles y estaba claro que aquellos no durarían demasiado. Una nueva amenaza no tardaría en aparecer. Cojo aire y mis ojos se clavan en los suyos, parece que poco ha cambiado desde que no le veo. La ironía de sus palabras no me son ajenas, la verdad es que estoy acostumbrada. Sonrío levemente porque él sabe igual que yo que mi infancia no había sido feliz, al fin y al cabo, había visto mi cuerpo lleno de cicatrices. Habían sido años, en los que mi tía no había tenido reparo en marcarme, después se dio cuenta que eso podría dificultar su misión de casarme. Era el único modo que había encontrado de deshacerse de mi sin necesidad de derramar sangre mágica. Si hubiese sido por ella, estaría muerta desde hace años. Así pues, cuando él dice sobre tiempos felices, no puedo más que mantener mi sonrisa irónica en los labios.

Su tono irónico deja paso a unas palabras mordaces, afiladas como cuchillos. Por suerte estoy acostumbrada a aquellas dagas y ni siquiera me muevo. -Se llama educación, aunque si bien recuerdo no es uno de tus fuertes.-susurro con una sonrisa irónica en mis labios. Echtelion tenía el don para ponerme nerviosa y encenderme en el mismo segundo, quizá por eso no éramos compatibles, o quizá el problema era yo. No lo sabía, pero la verdad es que , aunque lo negase, tenía curiosidad por saber qué había ocurrido en su vida. Si estaba allí era porque no le habían apresado, algo de lo que me alegraba, pero tal vez se hubiese casado o hubiese decidido cambiar de bando en la guerra, aunque la última la dudaba.- Me sorprende que no estés en Azkaban la verdad...-susurro.
avatar
Mensajes : 195
Gobierno

Neutrales


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You Get What You Give [Sienna A. Yaxley]

Mensaje por Ecthelion H. Symington el Miér Jun 28, 2017 9:17 am

Sin dejar de clavar la mirada en los ojos de Sienna, comenzó a respirar un poco más aprisa, sintiendo el efecto noble del aire en los pulmones cada vez que aspiraba profundamente, percibiendo el efecto que la cercanía de la mujer le provocaba. Aquello lo incordiaba y por ende prefería creer que se trataba de un efecto negativo, ya que lo alteraba; ocultaba muy bien las emociones que ella le provocaba, sin embargo, en el fondo de su mente dudaba, pues realmente no sabía si todo eso era para bien o para mal. De vez en cuando se cuestionaba respecto al por qué de la existencia de esas emociones a pesar del tiempo y la distancia, nunca había sido la clase de hombre que permitía a las personas abrir una zanja en su coraza, mantenerlos fuera era su especialidad y se vanagloriaba en ello. Sin embargo, algo había sucedido al estar cerca de ella tras aceptar el compromiso. Los meses se habían convertido en años y, la compañía de la morena de una u otra forma llegó a sentirse natural, casi indispensable, aunque de una manera poco clara. A pesar del tiempo juntos llegó a saber poco de su pasado, era una de las razones que mantenían el misterio y lo forzaban a ser incapaz de dejar de pensar en ella como una criatura envuelta en sombras, alguien que muy pocas veces exponía su verdadera naturaleza, o por lo menos así la percibía él. Por eso resultaba mucho más grato mantenerse lejos de ella, de esa manera no tenía que lidiar con las dudas que su presencia sacaba a relucir.

Educación, por supuesto— repitió lacónico tras escuchar la respuesta femenina, dándole la razón solamente de dientes para fuera ya que la sonrisa tenue que apareció en su rostro fue sarcástica. Las reglas de convivencia le importaban muy poco a Ecthelion, pero no se consideraba un tipo falto de educación sin importar lo que ella pensara. Creyó que era gracioso, considerando que el comportamiento de la mujer que tenía frente a él tampoco hacía alusión a un dechado de virtudes. Se rascó la barbilla, meditabundo—. ¿Y qué tan bien recuerdas? Espero que mi nivel de educación no sea lo único que mantuviste vivo en tu memoria— entornó los ojos, insinuando ambiguamente y dejando que la interpretación de Sienna hiciera su parte. No había tenido intención de contrariarla, pero ¡qué demonios! ¿Acaso tenía una mejor idea? La mala suerte la había puesto en su camino, era demasiado tarde para preguntar si era buena idea hablar con ella de manera mordaz, y lo menos que deseaba era pedir permiso o darle un trato suave. Nunca lo había hecho, no empezaría ahora. Lo único que le molestaba era la maldita curiosidad que lo embargaba al hacer suposiciones respecto al verdadero motivo que la traía al callejón. No era imbécil, no se había tragado la excusa de rememorar los viejos tiempos, y lo que más lo torturaba era imaginar que estaba allí para verse con un hombre. Tal vez había tenido una razón de peso para romper el compromiso, al igual que él había tenido la más grande motivación al principio para desear evitarlo. El rostro de otra mujer apareció frente a sus ojos en una fugaz imagen de la memoria, pero se desvaneció rápidamente, como si nunca hubiera existido. Los pensamientos de Ecthelion volvieron a concentrarse en la duda principal que comenzaba a provocarle mal humor, sin embargo, la vida sentimental de Sienna no era su problema, preguntar estaba descartado y la mejor opción era olvidar el asunto. Pero no podía.

Ante el comentario de la muchacha se mostró confundido, sus ojos azules mostraron duda y después cierta irritación. —¿Según tú, exactamente qué razones tendría para estar en la prisión?— ladeó la cabeza muy ligeramente, más elocuente de lo normal. Sus ojos burlones se habían tornado divertidos, aunque la malicia continuaba viva en ellos al observarla. Deslizó las manos en el interior de ambos bolsillos, buscando la cajetilla de cigarros y el encendedor sin sacarlos todavía—. Tal vez me estás confundiendo con alguno otro de los hombres a los que estuviste prometida— aventuró sin tener un buen argumento, pero el de ella tampoco había sido acertado. Después de todo, la guerra silenciosa que tenía lugar en Londres y sus alrededores no era totalmente de su interés, ni lo involucraba. Era de conocimiento popular que por aquellos días no hacía falta una conexión directa con el bando considerado perdedor, pero eso a Ecthelion nunca le había preocupado, y las palabras de la muchacha que tenía frente a él aún le parecían de intenciones más insidiosas que contemplativas.
avatar
Mensajes : 20
Ciudadanos

Conservadores


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You Get What You Give [Sienna A. Yaxley]

Mensaje por Sienna A. Yaxley el Miér Jul 05, 2017 7:22 am

Quería apartar mis ojos de él, pero por motivos que no comprendía era incapaz de hacerlo. Supuse que después de tanto tiempo las cosas se habrían calmado y yo podría mantenerme más alejada de aquellas sensaciones que aquel hombre provocaba en mí. Él había sido el único en hacerme sentir de aquella manera que ni yo misma comprendía, tenía ganas de salir corriendo y a la vez de quedarme por temor a no volver a verle de nuevo. Estúpida. Era lo único que mi cabeza repetía una y otra vez, tendría que haberle dejado irse sin decir nada, así ahora todo sería más sencilla. Estuve prometida con él durante un tiempo, en el que ninguno consiguió hacerse un hueco al lado del otro, como si fuésemos incompatibles por completo. Noto una punzada que no sé a qué precede, pero me mantengo anclada en el lugar donde estoy, notando como a pesar de que puedo hablar, mis músculos están paralizados por su voz, por sus ojos. Odiaba cómo me hacía sentir, le odiaba a él y me odiaba a mí misma, yo no era así, no quería ser una muñeca de frágil porcelana a manos de otra persona, no quería volver a sentirme como cuando era niña. No, me prometí a mí misma que jamás bailaría al son de los demás. Fue esa una de las razones por las que rompí con aquel hombre que tenía frente a mí.

Sus comentarios seguían siendo tan mordaces como recordaba, aunque no le culpaba, al fin y al cabo yo tampoco habia sido amable con él nunca. Éramos demasiado parecidos, ninguno de los dos tenía demasiados escrúpulos, teníamos un pasado oscuro y las manos manchadas de sangre. Él conocía la mayor parte de mis secretos, aunque había muchos que todavía le eran ajenos, como por ejemplo la licantropía.  Me quedo allí quieta hasta que otro de sus comentarios hace que esboce una sonrisa irónica en mis labios.- ¿Debería recordar algo más? Perdoname, ha pasado tiempo y quizás no tengo tan buena memoria.-miento. Por supuesto que recuerdo cómo era él, recordaba sus defectos y alguna de sus virtudes, que aunque negase que esas últimas habían existido, la verdad es que sí.  Si había roto el compromiso que nos unió fue por mi misma, no por él. No quería sentirme propiedad de nadie, no quería que mi tía hiciese conmigo lo que quisiera. Cojo aire y por unos segundos cierro los ojos, intentando mantener a ralla aquellos pensamientos que me recuerdan el pasado. -Pareces contrariado.-susurro con sorpresa. Le conozco más de lo que a él le gustaría, sé que cuando frunce el ceño y aprieta la mandíbula es porque hay algo que le mantiene preocupado, algo que le contraria.

Por unos segundos, dejo de pensar en dónde estamos ahora y pienso en él. ¿Qué habrá hecho durante todo ese tiempo? ¿Habría conocido a una mujer que estuviese a la altura de sus expectativas? No lo sabía. No sabía nada de su vida en el presente, pero de algún modo tenía curiosidad, quería saber qué era de él.  Me molestaba tener que admitir eso a mí misma. Intento dejar de lado esos pensamientos, aunque lo cierto es que no puedo evitarlos por completo.  Sus palabras hacen que abra de nuevo mis ojos claros y le observe con cierta molestia, la verdad es que tiene los mismos motivos que yo para estar en Azkaban, aunque asombrosamente ninguno de los dos lo está.-Creo que eso lo sabes sobradamente.-susurro sin dar pie a nada más. Ambos procedíamos de familias que por sus ideales, no fueron bien vistas tras la guerra. El apellido Yaxley había resultado una carga de lo más pesada, en aquellos  nuevos tiempos. Sonrío de lado ante su comentario sobre mis prometidos. Había estado prometida solo una vez antes de estarlo con él. Aquel hombre había sido mayor que yo, por lo que jamás accedí a nada. Mi tía pensó que era ventajoso, al fin y al cabo solo pretendía deshacerse de mí de un modo que pudiese sacar el mayor provecho para ella. Suspiro.-Que te confundan con otro debe ser terrible para tu ego.-añado y sin darme cuenta, mis pies han dado un paso hacia delante, ahora soy capaz de vislumbrar sus ojos azules a pesar de la oscuridad, recordaba haberlos tenido mucho más cerca.
avatar
Mensajes : 195
Gobierno

Neutrales


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You Get What You Give [Sienna A. Yaxley]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:

No puedes responder a temas en este foro.