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Got a secret, can you keep it? [Lily Evans]

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Got a secret, can you keep it? [Lily Evans]

Mensaje por Aneeta Ravenscroft el Jue Sep 29, 2016 5:53 pm

Hasta ahora reflexionaba el tema de sus amistades. Caia en cuenta con el repaso, de que amigas no tenía muchas, al menos no muy cercanas. En realidad su círculo de amigos era muy cerrado, dejando de lado los conocidos claro. Al pasar de los días, sentía que su amistad con Dorcas iba creciendo, y probablamente el día que la sacó a ella y a su amigo de la carcel muggle fue cuando la amistad se selló como tal. Después de haberse graduado de Hogwarts, las vidas de ella y sus compañeros tomaron rumbos distintos, en los que quienes solían ser sus amigas inseparables en el colegio, poco a poco cambiaban hasta que todo contacto se volvía casi inexistente. Le agradan saber que no fuera el mismo caso con Lily Evans, porque para ella siempre fue una muy buena amiga.

Así es, como sucedía con varios de sus amigos ella resultaba menor por apenas un año pero, como sucedía con todos esos amigos, eso no resultaba impedimento para crear tan estrecha amistad. Muchas veces fueron las que hicieron sesiones de estudio con Remus, en la sala común o en la biblioteca; les gustaba también ir juntos a ver los partidos de quidditch, y un par de veces también quedaban en el almuerzo. Durante las rondas como prefectos por el castillo, en ocasiones Lily y ella se acompañaban para conversar mientras mataban el tiempo en los patrullajes. En su tiempo en el castillo no pasaron tanto tiempo juntas, ellas tenían sus amistades aparte pero siempre supieron que en cualquier momento de necesidad, podrían contar con la otra sin dudarlo. Llevaban esa amistad en la que puede haber temporadas sin verse, pero cuando llega el momento de reencontrarse, es como si el tiempo apenas hubiera pasado; la confianza permanecía, el cariño persistía, y con los tiempos oscuros que habían estado opacando las vidas de todos, se sentía que ya era hora de verse. Por supuesto que estaba al tanto de lo ocurrido a Lily recientemente, podía adivinar que lo vivido en la batalla de Salvio Hexia era especialmente difícil para su pelirroja amiga; apenas se cruzaron cuando sucedía, quedó inconsciente antes de que el caos finalizara, pero estaba casi segura de que no había persona en el mundo mágico que no estuviera al tanto del altercado de Lily Evans con Voldemort. Jamás podría decir que entendía del todo por lo que pasaba, pero podía imaginárselo y necesitaba saber que se encontraba bien, sentía su deber como amiga de mostrarle su apoyo llamarla, por eso buscó quedar en verse con ella ante la primera oportunidad ¿y qué mejor que en casa? Tal vez hubieran pasado por tragedias muy oscuras recientemente, pero había que presumir lo que había que presumir entre amigas.

Dejándose llevar por el cotilleo ahora, estaba ansiosa por saber cómo iba su relación con James, sabía muy bien cómo traía al azabache y tenía la esperanza que por fin estuviera cediendo en corresponderlo. Se notaba a leguas que estaban destinados, pero Lily parecía aún demasiado terca para verlo. Pensaba en todas estas cosas mientras limpiaba el apartamento por enésima vez; estaba nerviosa, quería que todo luciera impecable para cuando su amiga llegara, no había polvo que manchara un sólo ápice del lugar, los libros ordenados alfabéticamente en los numerosos estantes estaban rectos y apretados unos contra otros, llenando cada repisa, y si acaso llegaban a ser separados por baratijas de Remus o ella, como peloteras de cerámica, cajitas de madera, artesanías en general.

El ambiente era cálido, las ventanas que iban de techo a suelo de dos de las paredes tenían las cortinas escarlatinas corridas, para dejar que la luz del sol iluminara bien toda la sala; unas mantas de color crema delgadas cubrían los sofás, para que contrastaron bien con el marrón del tapizado; ordenó una pila de libros que tenían Remus y ella entre los mismos sofás, que imitaban una torre ascendente en espiral sin derrumbarse gracias a un poco de magia; los dragones que habían conservado de la apertura del casino revoloteaban por el lugar, jugando; un pequeño bol con aderezo estaba sobre un plato más grande en el que se acomodaban las galletas alrededor, y al lado una jarra de limonada con dos vasos y un recipiente con hielos. Precisamente estaba poniendo la música en el tocadiscos cuando llamaron a la puerta. Elvis cantaba con su característica voz profunda, llenando la estancia entera mientras Aneeta se reacomodaba el cabello, alisaba las arrugas en su vestido lavanda, de mangas largas hasta los codos ceñidas como en el torso, un escote circular que descubría más en la espalda, con la falda suelta hasta las rodilla, un poco abombada. El casi escaso tacón de sus zapatos a juego resonó en el suelo de madera mientras cruzaba la estancia para abrirle a su amiga. Apenas la vio sonrió con todos los dientes y con toda la honestidad en el brillo de sus ojos, no dudó un segundo en abrazarla con tal vez demasiada efusividad.

—¡Lily! ¡No tienes idea de cuánto me alegra verte!—exclamó con claro entusiasmo, para después soltarla y animarla a pasar con ella— Hace demasiado tiempo desde la ultima vez.., descontando lo de Salvio, ya ves—añadió con una sonrisa torcida que procuraba ser bromista. Igual no pudo evitar sentir que algo pinchara en su pecho. Se sentó en el sofá esperando que Lily la imitara—. Sólo te vi un momento, cada una estaba... Ocupada—sentía cada vez más picar la pregunta que insistía en formularse, pero temía ser descortés—. Supe lo que pasó... ¿Galletas?—terminó ofreciendo en un pequeño ataque de nervios, temerosa de hacer las cosas demasiado incómodas, apenas llegando. Señaló hacia los bocadillos en la mesita, tratando de no tensarse. Era un tema difícil, sólo quería saber cómo estaba y que ella misma se lo dijera, no enetrarse por lo que James o Remus decían... aunque era difícil sin sentir que estaba siendo entrometida, ése era el inconveniente. ¡Es que..! ¡Cielos! Esas cosas eran más fáciles con Remus, no era justo.
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Re: Got a secret, can you keep it? [Lily Evans]

Mensaje por Lily J. Evans el Lun Nov 14, 2016 1:11 am

Aneeta era su amiga. Claro que lo era, tanto tiempo deambulando juntas por los pasillos, tanto tiempo sentadas simplemente estudiando... si bien no era que se pasaran todo el tiempo juntas, siempre se guardaban algunos momentos para la otra, estando presente en sus necesidades y malestares, y claro, para escucharla y prestar consejo. Lily también estaba escasa en cuanto a la compañía femenina se refería, la mayoría de sus amigos eran chicos, incluyendo a los Merodeadores en esa lista, por lo que desde su salida del hospital, no había tenido tiempo precisamente para hablar con ninguno de ellos... eso y en parte porque los estaba evitando a toda costa. La batalla había sido un punto importante en la vida de Lily con un fuerte impacto negativo que ella jamás habría pensado y así como antes lo había tenido todo, ahora lo había perdido. No tenía nadie con quien desahogarse y nadie con quien compartir todo lo que le había pasado, no sabía a quién decirle y a quién no por lo que había sufrido, así que cuando le llegó la invitación de Aneeta para que la visitara, Lily no dudó por instante que era lo que tenía que hacer.

Ella y Remus ya habían saldado sus cuentas, Lily le había contado todo y él había hecho lo posible por darle confort, sin embargo, la pelirroja sentía que le hacía falta eso. La amistad femenina. Que entendieran lo que ella sentía con todas las complicaciones que eso intentaba, y agradecía de verdad que Aneeta diera ese hombro en el cuál llorar, que se ofreciera a estar ahí para Lily en un momento tan condenadamente difícil. La pelirroja llevaba entre sus manos unas rosas blancas metidas en un jarrón con agua, su regalo al departamento de los dos jóvenes, que era en realidad, la primera vez que visitaba. Se apareció en la puerta del edificio que tenían, carraspeando ligeramente antes de animarse a tocar, estaba lista para aquello, o al menos eso intentaba recordar. Mientras más personas iba visitando, se volvía más real lo de estar integrándose a su círculo social de nuevo, y a todas tenía que darles la cara, y lo peor era, que confiaba en ellos. Que sabía que ellos creían en ella, la esperaban con paciencia y la apreciaban. Así que al final volvía a contarles su misma lastimosa historia, de como la Gloria no era precisamente lo que prometían, ni siquiera después de haber derrotado al Mago Oscuro más peligroso de todos los tiempos.

Tocó finalmente la puerta del departamento y fue rápidamente abierta, enseñando a una encantadora Aneeta que parecía realmente feliz de verla. Cuando la abrazo, Lily correspondió con todas sus fuerzas, había extrañado a Aneeta, y más ahora, que era especial en su vida y en la de su mejor amigo. Amaba que esos dos estuvieran juntos, aunque su entera historia de amor fuese desconocida para la pelirroja, sólo de verlos la gente sabía que se correspondían, que eran el amor épico de la vida del otro. —¡Lo mismo digo, An!— respondió de inmediato la pelirroja, mientras le extendía el jarrón con rosas.—Creí que quedarían bien en su casa... ya sabes, es la primera vez que la visito y todo.— dejó salir una amplia sonrisa en sus labios, aunque sus palabras la hicieron dudar un poco. An tenía buen humor, claro, pero Lily seguía un tanto sensible a la batalla final... a su suicidio que había acabado con algo más grande que ella misma. Sus palabras dejaban claro que quería escucharlo por la propia boca de la pelirroja, así que le sonrió con confianza, no quería que pensara que la estaba ofendiendo o algo por el estilo.—Galletas, suena genial.— asintió, y para cuando la rubia regresó, decidió dejar salir un pequeño suspiro. Se metió una galleta a la boca.

—Fue difícil, ¿no? La batalla. Pensé que era mi fin. Merlín, Aneeta, fue la experiencia más traumática de mi vida... o bueno, cercana a la más traumática.—parecía difícil dejar la muerte en segundo lugar, pero tenía una buena razón para dejar el primer puesto a algo más importante. —¿Qué fue lo que alcanzaste a ver?— murmuró, mientras llevaba un mechón de cabello detrás de su oreja. —Nadie podía entender al principio por qué me sacrifiqué por Severus... pero es que él era mi mejor amigo, An. Una parte de mi alma... algo tan profundamente arraigado a mí como lo es Remus ahora. Daría mi vida por él también, por todos nosotros. Sólo que era difícil que todos lo vieran, supongo.— no quería decir el nombre de James en voz alta, porque eso sólo complicaba todo. —Yo... hay algo que aún no le he contado a Rem. Algo... difícil... cuando morí, Aneeta, estuve en el otro lado. Lo recuerdo.— sentía el nudo en su garganta volviendo a surgir mientras hablaba.
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Re: Got a secret, can you keep it? [Lily Evans]

Mensaje por Aneeta Ravenscroft el Mar Nov 15, 2016 12:18 am

Es curioso cómo ciertos sucesos pueden cambiar tu perspectiva del mundo, eso incluyendo de tus amigos mismos. Vivir experiencias cercanas a la muerte te hacen necesitar más a tus seres queridos cerca de ti, tanto como sea posible. En un pasado Lily sólo era una muy buena amiga a la que quería inmensamente, ¿y ahora? Necesitaba más de ella y le sorprendía darse cuenta, de que de repente era más fácil desenvolverse con ella y renacía una confianza mucho más profunda, ¿a qué se debía? Quizás empatía, o simplemente vio a sus amigos con otros ojos y realizó en que hay poco tiempo que aprovechar en nuestra vida aquí, así que es mejor aprovecharla en compañía de quienes más queremos. Muy curioso, tratando de verlo desde un lado más positivo, pareciera que los... fatídicos eventos pudieron servir de algo, como un cruel recordatorio de quiénes son vitales en nuestra vida y hay que conservar. No el medio más deseado, por supuesto.

Se llevó una mano al pecho deleitada por el obsequio, aceptando el jarrón enseguida.

—Oh, Lily, es muy amable de tu parte. Son hermosas,
me encantansonrió para después, con un movimiento de varita, las flores volaran hacia el piano de Remus. Ladeó apenas la cabeza a un lado para analizar si se veían bien, hasta aprobarlo y devolver su atención hacia Lily.

Tragó un nudo que se fue formando en la garganta conforme su amiga hablaba. Por supuesto que comprendía su situación, mucho más de lo que le gustaría. Porque sí, lo que le gustaría es que no tuviera idea de lo que sentía Lily, o por lo que pasó, pero lo triste es que ambas habían sufrido mucho por la batalla, y también perdido. "Oh, sí que hemos perdido", pensó con amargura. Acercó su mano a la de ella para darle un significativo apretón como muestra de apoyo, dedicándole una sonrisa triste.

—Conozco el sentimiento, Lils. Perdimos mucho en la guerra, y sí fue pesado... Sinceramente no sé qué decirte sobre cómo superarlo—confesó con la mirada en algún punto de la mesa frente a ellas. Se le escapó una sonrisa triste, su comisura apenas se curvaba y volvió la mirada a ella—. Pero sí te puedo decir que cuentas conmigo, para hacerlo juntas—aseguró tratando de ampliar la sonrisa para ella. Frunció levemente el ceño ante la pregunta, tratando de hacer memoria. Realmente no había pensado demasiado en la experencia, cada vez que lo hacía lo revivía y... no eran recuerdos muy agradables. Además, todo sucedía increíblemente rápido, y cuando Lily se cruzó con ellos fue cosa de segundos, momentos antes de que se desmayara durante su enfrentamientro contra Greyback, ¿o había sido al instante? ¿O tal vez quedó inconsciente mucho después de verla? Era confuso—Estabas buscando a alguien, me parece que a Peter. No alcanzamos a hablar, estabas como alma que lleva el diablo. Todos—apuntó con una risa amarga—. Creo que me desmayé después de eso, así que no alcancé a ver cuando... enfrentaste a Voldemort—tal vez se atrevía a decir su nombre, pero los escalofríos aún la invadían al pronunciarlo.

Se mantuvo escuchando atentamente a lo que Lily trataba de decirle. La hacía preguntarse cuántas veces le habían cuestionado sus acciones, lo que le parecía injusto de parte de los demás, porque no pueden cuestionarse los actos de amor; si bien no había presenciado de primera mano lo sucedido, la tuvieron muy al tanto cuando todo había pasado, en el hospital con Remus envolviendo con fuerza sus manos entre las de él. Todavía podía recordar el rostro de su amado cargado de alivio cuando abrió los ojos, lo primero con lo que se cruzó fue con la mirada ansiosa de Remus y se alegró de seguir viva. No podía imaginar por lo que pasaba Lily, en cuanto al sacrificio y haber estado muerta. Mucho menos podía juzgar sus razones, y podía imaginar que su angustia por el que la gente no pudiera comprenderla, inmiscuía a una persona en particular. Por supuesto que le importaba James más de lo que se permitía admitirse, podía verse a leguas cuánto se quería ese par.

—No tienes que sentirte culpable por amar algo que no puedes explicar, y la verdad es que tampoco debes justificaciones a nadie. Te creo que Severus te importe tanto, tal vez no eramos amigos pero también lo apreciaba. Queda en los demás ver si lo comprenden o no, Lils. Y James tarde o temprano podrá verlo, por ti—añadió con un guiño apenas perceptible.

El fruncimiento de su ceño se acentuó a medida que Lily hablaba más, sus dudas al hacerlo la pusieron alerta, y sin embargo la tomó por sorpresa su declaración.

—Lily... ¿qué viste?—espera, ¿realmente había muerto? No creyó que fuera tan literal... es decir, supuso que siempre estuvo viva o... bueno, todo el asunto era muy difícil de procesar, era espeluznante así que cualquier dato en relación conllevaba una gran sorpresa—¿Quieres hablar al respecto?—preguntó con cierto halo de duda en insistir y la voz dulcificada. Por supuesto que había de ser un tema sumamente delicado para la pelirroja, se acercó un poco más ella al tiempo que posaba una mano con delicadeza en su brazo.
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Re: Got a secret, can you keep it? [Lily Evans]

Mensaje por Lily J. Evans el Miér Nov 16, 2016 3:20 am

La batalla del Salvio había sido uno de los momentos más duros en la vida de Liliy y no tenía que detenerse a pensarlo demasiado. Cada vez que cerraba los ojos, las pesadillas la atormentaban, si no era sobre Voldemort, era sobre Severus, sobre James, sobre la maldita Hidra de tres cabezas, había olvidado por completo lo que era tener una buena noche de paz y de sueño relajante desde que había vuelto de aquella pesadilla de muerte. Sus ojos quedaron desenfocados un instante, mientras recordaba la rabia y el dolor, el miedo de ver a tus sus seres querido sufriendo, de preguntarse qué podía hacer para detenerlo, el rostro de Severus aterrado ante la idea de su inminente muerte, el rostro de James, oscurecido por el miedo al ver en mi rostro la decisión que había tomado, lejos de ahí, Remus y Aneeta en estado de gravedad por culpa de Fenrir y otros mortífagos, por lo que la misma bestia había causado en ellos en los estragos del inicio. Una imagen tras otra venía a su mente con total claridad, y es que lo cierto era que ella jamás había podido darle un cierre a eso como todos los demás, ella no podía disfrutar de la muerte de Voldemort porque le aterraba pensar que era ella quien lo había matado, que su alma estaba ahora corrompida y quizás lo estaría por siempre, cada noche antes de dormir se preguntaba si su esfuerzo habría sido suficiente y de una vez por todas había conseguido acabar con aquél Señor Oscuro. Se preguntaba si todo había valido la pena, y una y otra vez recordaba que era de Severus de quien estaba hablando, y que volvería a hacer aquello mil veces más de ser necesario.

Fue el apretón de manos la que la trajo de nuevo a la vida, quería enojarse, quería gritarles a todos por no entender que ella amaba a Severus a su manera, más allá de lo romántico, más allá de los simples lazos de la carnalidad, él había sido un hermano para ella, él había sido su más arraigado recuerdo de su infancia, de su felicidad, una amistad tóxica desde el inicio y que de todas formas ella no podía dejar ir por alguna sádica razón. Escuchó acerca de Peter y ladeó una media sonrisa, algo triste en realidad, no es como que tuviera sentido nada de eso ahora, pero quizás hablar de ello le ayudaría a saldar un poco del enorme peso de su alma. Poco a poco iba mejorando, conforme se volvía cercana a sus amigos. —Estaba asustada.— confesó, mirando un momento el lazo que unía a ambas chicas. —Quería sacarlo de ahí antes de que resultara herido. Nuestro tímido e inocente Peter... él no tenía nada que hacer en esa batalla, sí.— suspiró amargamente, aún cuando no se arrepentía. —Y luego vi a Malfoy y a Sev... Snape. A Malfoy y a Snape como si estuvieran esperando algo, poco después supe que era a Voldemort.— tragó en seco, porque después de eso todo había terminado con demasiada rapidez. —Severus me estaba defendiendo, Aneeta. Aún cuando estaba en el lado contrario me estaba defendiendo.— una simple lágrima cayó de sus ojos entonces. Últimamente lloraba demasiado, aquellos reencuentros la ponían sentimental.

El tema de su amor hacía Severus le hizo soltar una risa ligera, para después sacudir los hombros, como quitándole importancia a aquello. —Ya hablé con James de ello... pero quizás necesite algo más que café para recordar esa plática.— sugirió, dirigiéndole una amplia sonrisa, que se borró entonces al escuchar sus preguntas. Su semblante cambió a uno más serio, pero sereno, recordaba aquél lugar, no se asustaba de él, sólo del hecho de que pensaba que jamás volvería a ver los rostros de sus amigos. —No es un lugar espantoso, Aneeta. Es... es un lugar que te recuerde quien eres, que te recuerde algo que ames con todo tu corazón, me parece. No es el más allá definitivo, es sólo un escalón intermedio. Yo estuve en Hogwarts, recorrí cada pasillo que conocía, vigilé cada zona, me pasee por todos los lugares que me recordaban a ustedes... pasaron días que bien pudo haber sido toda una eternidad ahí dentro, pero la puerta del castillo no se habría. Yo siempre regresaba, no tenía necesidades físicas, pero quería que se abriera, porque quería volver a ustedes, no quería avanzar, aún cuando había una puerta que me permitía salir fácil.— cerró los ojos por un segundo, mordiendo su labio inferior. —Fue ahí cuando me di cuenta de que estaba enamorada de James.— y ahí estaba la bomba. Lo había admitido. Cada vez que admitía que amaba al chico, algo dentro de Lily se rompía por no poder estar con él.
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Re: Got a secret, can you keep it? [Lily Evans]

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