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id. — jax atlas valdés

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id. — jax atlas valdés

Mensaje por Invitado el Vie Sep 02, 2016 9:57 am

Jackson Atlas ValdésFrase de tu personaje

        Nacionalidad: Mexicano.
        Fecha de Nacimiento: 08 de Diciembre
        Estado de Sangre: Sangre Pura.
        Raza/Habilidad: Oclumante.
        Orientación Sexual: Heterosexual.
        Estado Sentimental: Soltero.
        Rama Mágica Destacada: Hechicero.
        Ideología: Conservador.
        Ocupación: Desempleado.

Personalidad


Sarcástico. Prepotente. Imposible.

Tiene un carácter complicado, y es así desde una edad muy temprana. Tiene las ideas claras y es difícilmente influenciable. Rara vez da su brazo a torcer. Es testarudo pero al mismo tiempo comedido. El sarcasmo, por otro lado, no es la principal manera que tiene de expresarse. Es impulsivo y tiene un déficit de contención, ya que suelta lo primero que se le pasa por la cabeza y actúa tal y como su cuerpo le indica. Por esa misma razón, muchos no captan la esencia de Atlas, no entienden su manera de ser, su comportamiento, para que nos entendamos.
Es claro como el agua y no pierde tiempo con tonterías, y entre esas tonterías también engloba a ciertas personas. Decir lo que piensa es un hábito, como ya he comentado, es muy un vehemente y, por tanto, extremadamente sincero. Tanto que puede llegar a sonar ofensivo, incluso cuando él no quiere que así sea.

Inconforme. Egocéntrico. Desmedido.

Es joven, pero tiene ya algo de experiencia en la vida. Lo tuvo todo demasiado rápido, lo vivió todo antes de tiempo. Fue una joven precoz, que creció a una velocidad desmedida. Era y sigue siendo ambicioso. Para él solo quiere lo mejor, no se conforma con las sobras. Además, le encanta ser el centro de todas las miradas, el foco de atención. Es seductor; un galán. Tiende a ser inmaduro, algo que realmente no le define, cuando mantiene cualquier tipo de relación con una persona. No se satisface fácilmente y requiere mucho trabajo mantenerle entretenido.

Trágico. Manipulador. Pasional.

El hecho de ser "dramático" es uno de los consecuentes de querer ser siempre el centro de atención. Es exagerado y desmedido. Lo habitual es aburrido, Atlas está siempre por encima de la media en todo. No tiene tapujo alguno en expresar lo que siente, ni cómo se encuentra. Para esto no es nada frío, sino todo lo contrario. Una maestro del engaño.
Pero no solo le basta con ser un actor, ya que también es un individuo pasional. Lo vive todo como si no fuese a hacerlo nunca más, como si el fin del mundo estuviese a la vuelta de la esquina. No tiene remedio.
En cuanto al tema de la manipulación... ya hemos hablado de ello. Juega con las personas con la finalidad de obtener un bien a cambio, algo que le aporte. Este tema le suele acabar llevando a entrar en conflicto bastante a menudo, pero Atas en sí es un tipo conflictivo. Es diestro con su varita y un excelente duelista. Está acostumbrado a defenderse, lleva haciéndolo toda su vida.

Inteligente. Analítico. Despiadado.

A pesar de nunca haber estado interesado en los libros de texto, el mexicano demostró ser un joven de facultades brillantes. Destacaba en diversos ámbitos, demostrando que la inteligencia no se basa únicamente en la capacidad de memorización o de obtención de buenos resultados académicos. Ya hemos hablado de que siempre fue una chico precoz, un niño índigo, mucho más acelerado en todo a comparación del resto de jóvenes de su edad.
A pesar de la apatía que tiende a mostrar, Atlas presta una cuantiosa atención a todo lo que le rodea, todo. Le gusta tener las cosas bajo control, siempre ir un paso por delante, que nadie le lleve ventaja. Tiene una mente truculenta, la propia de un maestro de la manipulación. Tiene sus ideales y le gusta mojarse, es por eso que optó por posicionarse en el bando de los puristas, claramente despreciando a los muggles y todo individuo relacionado con ellos, entre los que incluimos a mestizos e hijos de muggles por supuesto. Es malvado, despiadado e incluso un tanto perturbado.  

Historia


Lugar de nacimiento: México.
Fecha de nacimiento: 12 de Diciembre.

Atlas fue fruto de un romance entre dos jóvenes magos, dos adolescentes sin precaución. En principio, las intenciones de ambos fueron darle en adopción, abstenerse de tener que vivir por y para alguien que no fuesen ellos. María, su madre, solo tenía dieciséis años cuando dio a luz al mago. Adrien era unos años mayor, pero aun así demasiado joven e inmaduro como para mantener y criar a un niño. Bastante tenía él con preocuparse por su propio trasero. El caso es que, a pesar de intentar deshacerse de él, Adrien no consiguió convencer a María. Una vez le dejaron ver su bebé, ella no quiso deshacerse de su perfecta creación, lo mejor que había traído al mundo. Se casaron en cuanto María fue mayor de edad, para así darle algo de estabilidad a la familia y asegurarse de que Atlas tuviese sus dos figuras paternas; tanto una madre como un padre.

Siendo hijo único, disponía de toda la atención del mundo, al menos por parte de su madre. La relación que mantenía con su padre no era siquiera similar. Con el paso de los años, Adrien comenzó a experimentar cambios en su personalidad que tuvieron un impacto directo en el desarrollo de su pequeña e inmadura familia. Se volvió agresivo y controlador, un ser repudiable. María comenzó a temerle, no tenía manera de defenderse, no sabía cómo hacerle cambiar. Comenzó a pegarles, tanto a María –que se llevaba las peores palizas– como a Atlas, sin motivo alguno. Entraba por la puerta de casa y concentraba su rabia en su mujer, y sobre todo en su hija. Un solo fallo era suficiente para despertar su ira. Atlas aprendió a tenerle pánico, a verle como un castigador. Se escondía, no era capaz de mirarle a los ojos con el miedo de que él considerase aquello un reto. Los golpes fueron a más según él crecía. Le lanzaba objetos, cristales, cualquier cosa que sus grandes y fuertes manos alcanzasen. En una ocasión, él le apuntó con la varita; Atlas era ya lo suficientemente mayor como para entender que podía matarle, que las varitas no solo obraban para hacer bien.

Su padre le enseñó a retener sus emociones, sus sentimientos, su dolor. No le permitía un solo llanto. Cuando lloraba, el dolor que él le propinaba era mucho peor. No soportaba la debilidad y eso era algo que su madre entendía a raja tabla. Cuando le pegaba a ella, María no emitía ni el más mínimo sonido. Se mantenía callada, muda. Poco a poco, Atlas comprendió que lo más inteligente era mimetizar a su madre. De algún modo aprendió de ella, ya que aquella era la manera más fácil de calmar a su padre. Ellos eran básicamente sus sacos de boxeo, con los que podía desahogarse. Por las noches ambos se curaban las heridas, los moratones, las cicatrices re-abiertas. Aquello era una pesadilla que parecía no tener un final cercano.

Adrien era inglés y, por tanto, cuando Atlas cumplió los diez años se mudaron a Reino Unido. El joven azteca fue a Hogwarts, seleccionado en Slytherin. Aprendió inglés en el castillo, ya que su lengua materna era el español, el cual hablaba en casa. En Hogwarts se sentía seguro, ya que su padre no estaba allí para atormentarle. Aun así, se preocupaba por su madre. Estaba aislado y, por tanto, no tenía manera de saber sobre el estado de su madre o lo que su padre le estaría haciendo pasar. Rara vez llegaban cartas, él no le permitía contactar con su hijo.

Fue también en Hogwarts donde se formó como mago. No era un chaval demasiado sociable. Tenía sus amigos, pero apenas ninguno fuera de la casa de las serpientes. Otra cosa que su padre le enseñó, en este caso no a base de palizas, fue que los muggles no son de fiar, que son seres despreciables –casi tanto como él, Atlas pensaba–. Pasaron los años y finalmente se graduó en Hogwarts, convirtiéndose finalmente en un mago.

Una vez fuera, Atlas se sentía capacitado para vivir independientemente. Tenía los conocimientos suficientes como para defenderse y valerse por sí mismo. Por fin se iba de casa, aunque aún quedaba la parte más difícil por afrontar: comunicarle la decisión a su padre. Fue entonces, en una de las cenas familiares, Adrien no mostraba indicios del que solía ser su ya frecuente comportamiento. Estaba manso, nada violento, tranquilo por primera vez en mucho tiempo. Era el momento perfecto, o al menos eso creyó Atlas. Una vez los tres miembros de la familia rodearon la mesa del comedor, el joven de cabellos pardos consideró oportuno hablar del tema. En un primer momento, su padre comenzó a reírse descaradamente. Parecía tomárselo a broma, no le tomaba en serio. Atlas hizo énfasis en lo que había dicho y lo repitió una vez más, disipando las carcajadas y ganándose una de las aterradoras miradas de su padre, que se alzó, levantándose de la mesa. Se acercó a él y le empujó, haciéndole caer de su asiento. Le preguntó si quería reconsiderar su decisión y Atlas negó, mirándole a los ojos. Ante la reacción de su hijo, Roderik cerró su puño y le golpeó en la cara, dándole de bruces contra el suelo. Su madre estaba bloqueada, desviando su mirada de la escena. El recientemente graduado, aún tendido sobre la alfombra del comedor, suplicaba por el permiso de su padre de mudarse, de irse de casa. Como respuesta, él le propinaba numerosas patadas en el estómago, dejándole sin aliento. Atlas no iba a soportarlo, estaba harto de ser abusado. Se apartó de él, rodando por el suelo y se levantó utilizando como apoyo uno de los muebles que rodeaban la sala del comedor. Una vez en pie, volvió a recibir otro puñetazo pero no cedió, se mantuvo en pie. Atlas cerró su puño y atizó el rostro de su padre, obteniendo un par de puñetazos a cambio. A continuación, alcanzó el bolsillo de su pantalón y le apuntó con su varita. De nuevo, le suplicó que le dejase marchar y su padre golpeó de nuevo. Con el pulso tembloroso repitió una vez más, con la esperanza de conseguirlo. Este nuevo intento le hizo ser golpeado por uno de los vasos, provocándole cortes sobre uno de sus brazos. Las lágrimas descendían por sus pómulos, no quería seguir siendo su saco de boxeo particular, tampoco quería que su madre siguiese sufriendo. Tenía sangre en la boca, la cual escupió, negando lo aterrorizado que realmente estaba. No podía parar de suplicarle que parase, que no se lo merecía. Él continuaba atizándole con sus puños y todo lo que tenía a mano. Tras unos minutos soportando esa tortura, Atlas, con la varita en alto, cerró sus ojos y susurró unas palabras. Escuchó el chillido de una mujer, su madre, y como algo se desplomaba en el suelo. Cuando abrió sus ojos vio el cuerpo sin vida de su padre, tirado a medio metro de él. Lo que sintió a continuación no fue pena, tampoco dolor. Sintió alivio. Se había salvado, ya no tenía nada a lo que temer. Se quedó allí sujeto a la mesa de licores, contra la pared, observando lo que había hecho, impasible.

La muerte de su padre fue un punto de inflexión, todo cambió. Atlas cambió de aires y se mudó a Noruega. Allí fue arrestado y condenado a prisión, acusado del asesinato de un tremebundo número de muggles bajo el Maleficio Asesino; Avada Kedavra. En ciertas ocasiones incluso, Atlas llegó a torturar a sus víctimas. Pasó cinco años en  aquella prisión nórdica, escapando durante su sexto año de condena. Desde entonces, su nombre se vio incluido en la lista de los más buscados en el sector norte, englobando los países nórdicos. Por esa misma razón, Atlas huyó del país, buscando refugio en Reino Unido.

Fue uno de los atacantes durante la batalla en Salvio Hexia. Tras la caída del Señor Tenebroso, tal acto garantizó su persecución en Reino Unido, convirtiéndole de nuevo en un fugitivo. En la actualidad es un prófugo más de las bandas del Señor Tenebroso.

TWIST: Su verdadero nombre no es Atlas.


FAMILIA
Adrien Steven Gregory — Padre — Sangre Limpia — 53 años — Inglés — Fallecido.
(Ana) María Valdés — Madre — Sangre Limpia — 49 años — Mexicana —  Viva.

Extras


Boggart Su difunto padre.
Amortentia El olor a sangre, a la tarta de arándanos de su madre y lavanda.
Patronus Una pantera, que simula su característica elegancia.
Destaca en Encantamientos, Pociones y Oclumancia.
No destaca en Herbología, Vuelo, Historia de la Magia.
Asig. preferidaDefensa Contra las Artes Oscuras.
Aficiones Entre otros, la pintura le entretiene, le tranquiliza.
Varita Tallada en madera de sauce, con 25.91 centímetros de alza, dotada con núcleo de cabello de Thestral y parcialmente rígida. Se estima que ha sido portada por Atlas durante 20 años.
Otros ¿Qué vería si se pone delante del Espejo de Oesed? Se vería a él mismo, sin sus cicatrices y carente de la vergüenza que encuentra oculta en su mirada cada vez que se mira en un espejo.
¿Cuál es el Riddikulus de su boggart? Un hombre en paños menores bailando de manera ridícula.
¿En qué recuerdo piensa para llevar a cabo el patronus? No tiene un recuerdo, tan solo se imagina feliz junto a su madre.
Este apartado será llenado por un miembro de la administración. Para más información, consultar la guía de duelos.
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Re: id. — jax atlas valdés

Mensaje por Hailey A. Fiennes el Sáb Sep 03, 2016 10:08 am

~ Aceptada
~ Te damos la bienvenida oficial a partir de este momento (: Puedes proceder a completar los registros pertinentes para obtener rango.
Y lo más importante, no olvides divertirte!


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