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Amycus Z. Carrow

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Amycus Z. Carrow

Mensaje por Amycus Z. Carrow el Miér Mayo 25, 2016 1:12 am

Amycus Zerick Carrow
Lugar de Nacimiento:
Inglaterra
Fecha de Nacimiento:
15.01 - 19 años.
Estado de Sangre:
Pura.
Orientación Sexual:
Heterosexual.
Casa/Ocupación:
Ex Slytherin - Becario del Ministerio.


Personalidad

Es una roca, conocerlo es un misterio para aquellos que no tienen una cercanía al mayor de los hermanos Carrow. Serio, frio, calculador, silencioso, nunca habla a menos que sea para denigrar a alguien o si lo cree completamente necesario. Es un hombre con el que no se puede jugar y al que difícilmente se le puede tomar por sorpresa. No hace las cosas solo por hacerlas, tiene que tener una planificación previa de cada actividad o circunstancia de su vida diaria, antes de llevarlas a cabo.
Trabaja a su conveniencia y a la de su causa, como fiel guardián de la pureza de la sangre hace lo que sea para mantener esta intacta, incluso si para ello debe depurar con sus propias manos lo que mancha el mundo que los Carrows siempre han soñado. Es sádico y cruel, siente fascinación por el dolor y la vergüenza de los seres que considera inferiores a él. Su gusto por proporcionar tortura a sus víctimas es bien conocido dentro de su familia y de su círculo más cercano, como el de un hombre enfermo y perturbado con sed de sangre.

Es amante de la perfección, que se encuentra en el arte, es un músico profesional gracias a la insistencia de su madre para convertirlo en un gran pianista. Su obsesión por el dolor y la sangre compiten mano a mano con su obsesión por la belleza, sobre todo, la belleza que conoció únicamente cuando vio a su hermana por primera vez. No puede evitarlo, el sentir cosas por la joven con la que comparte un fuerte lazo de sangre, pero es la única mujer que lo ha hecho perder la cabeza alguna vez y es la única que puede controlarlo.

Es su ser más preciado por lo tanto la persona que protegerá a punta de varita y puños si es necesario, Alecto es como una droga para el mayor de los Carrow, una droga por la que sería capaz de matar a sus propios progenitores si estos le impiden el tenerla.




Historia

El primogénito y heredero del matrimonio Carrow nació en una tormentosa noche de invierno, en un pueblo mágico de renombre donde las familias pertenecientes a los sagrados veintiocho habían residido a través de los años. Fue un parto difícil, uno que casi se lleva consigo la vida de su madre, demostrando desde el principio que todo lo que tuviera que ver con aquella nueva criatura sería igual de doloroso, frio y oscuro como aquella tempestuosa noche. Creció fuerte, sano, pero por alguna extraña razón el pequeño Carrow no pronunciaba ninguna palabra al tener la edad de un año, no balbuceaba siquiera y apenas lloraba, era un pequeño tranquilo, silencioso, sabía cómo indicar que era lo que quería pero no se detenía a suplicar porque se lo dieran, ellos simplemente lo hacía, como si él los gobernara.

Dos años después de su nacimiento llegó la pequeña Electo, él era solo un niño de dos años, sin mucha conciencia de lo que la nueva niña significaría en su vida, mas no se dejó llevar por celos como era de esperarse de un niño que lo tenía todo para sí mismo, no, para él su hermana era perfecta, era una criatura maravillosa e inigualable, el niño no conocía mucho, no hablaba, no tenía amigos pero ella, la pequeña de la piel tan blanca y pura se convirtió en su compañera, en su otra mitad.

Creció como una copia rejuvenecida de su progenitor, controlador, despiadado y cruel. Se convirtió en un niño calculador y muy astuto, mostraba  cierta elegancia, educación y caballerosidad cuando esta era necesaria para su beneficio. Conseguía lo que quería sin esforzarse mucho por lograrlo, simplemente se convertía en un ser encantador que lograba conseguir las cosas como un político estrella, a base de mentiras y promesas a las que nadie se podía negar. Ella al contrario era como una hermosa flor cargada con muchas espinas, al igual que él conseguía todo lo que quería incluso de su intocable hermano, Alecto se convirtió en la primera persona a la que este le dirigió la palabra, creía que se merecía ese derecho al ser su hermana y la persona que más apreciaba en el mundo. Se formó un lazo muy estrecho entre los dos, él la protegía, la resguardaba de cualquier peligro y la atesoraba, como la más hermosa de las rosas.

Mostró sus primeros dotes de magia a muy temprana edad justo antes de cumplir los seis años,  mientras observaba como una rata intentaba huir del agarre de una serpiente, había logrado escaparse por los pelos al pasar cerca del nido del reptil, pero Amycus no quería que el roedor fuera libre, él quería ver como la serpiente lo devoraba poco a poco, había decidido que la serpiente le agradaba por lo que la ayudó logrando dejar paralizado al roedor a la mitad de su carrera. Observó como el reptil terminaba con él con mucha facilidad, era fascinante como la naturaleza dejaba claro quiénes eran los más fuertes, así como lo era su familia y todos los que intentaban prevalecer la pureza de la sangre.

Fue educado con el más estricto régimen del purismo, desde que nació hasta que tuvo la edad suficiente como para decidir por cuenta propia, nunca dudó que ellos eran superiores a los demás, que los impuros no merecían un lugar en su mundo y que debían ser exterminados. Observaba como sus padres y un grupo de magos del mismo rango que él se reunía constantemente a planear como acabar con ciertas personas que se hacían llamar a sí mismo “portadores de magia”, solo eran ladrones de poder y no merecían ser perdonados.

A los once años recibió su carta para asistir a Hogwarts, sería la primera vez que se alejaría de su hermana, sería la primera vez que no podría estar a su lado para protegerla y cuidar de ella, pero sabía que su deber era seguir adelante y enorgullecer a su familia por más que le doliera alejarse de la persona que más quería. Sin más tuvo que marcharse cuando llegó Septiembre, despidiéndose de una resentida Alecto que no quiso ni mirarlo a la hora que partió el tren, sabía que tarde o temprano lo perdonaría, su vínculo era así de grande, mas no se imaginó que el rencor le duraría un par de años.

Fue elegido en la casa de las serpientes como cada uno de los miembros de su familia a través de los años, resaltó en todas sus asignaturas dando siempre todo de su parte para lograr ser el mejor. Se sintió atraído por las artes oscuras desde su primer año, fue investigando por su propia cuenta lo que podía aprender de esta y aunque no era suficiente cuando regresaba a casa podía afianzar sus conocimientos junto a su padre, quien lo había invitado a formar parte de las misiones de las que siempre había formado parte.

Dos años después entró su hermana al colegio, perteneciendo a la misma casa de los destinados a ser grandes. Nunca la perdió de vista, siempre estuvo a su lado, protegiéndola y cuidando de ella, aunque ella estaba determinada a mantenerlo alejado, al parecer aún no le perdonaba el que se hubiera marchado y como él no era quien para andar rogando simplemente la dejó llevar su enojo a su manera, algún día se le pasaría.  Descubrió que adoraba a las mujeres, se convirtió en un mujeriego selectivo que aceptaba a toda aquella chica que quisiera calentar su cama por las noches, eso sí, nunca se acostaba con nadie que considerara una vergüenza para el poder de la sangre. Disfrutó de ellas, se aprovechó de sus cuerpos, de sus bocas, mas nunca logró sentir nada por ninguna y cada vez que su cama volvía a quedar vacía se sentía culpable, culpable por no confesarle a su hermana lo que hacía o con quien estaba o por qué lo hacía. No podía confesar algo como aquello, tenía que sacarse de la cabeza aquella perturbadora idea, aunque esta abarcara una parte de su cerebro durante sus últimos años en el colegio.

Como manera de escapar de aquellos pensamientos se enfocó más en su verdadera misión, encargarse de aquellos que no merecían formar parte del círculo sagrado de la magia, descubrió que muchos de sus compañeros pensaban lo mismo y al igual que él no temían atacar a los impuros. Su afición por infligir dolor a los demás lo llevó a conseguir pequeñas victimas dentro del propio colegio, las amenazas, los hechizos y pequeñas trampas lograban mantener a sus víctimas con la boca cerrada, mientras el disfrutaba de su pequeño juego, no había duda que Amycus estaba loco, loco por el poder, loco por sus ideales y loco por la frustración que le daba el no poder tener la única cosa que realmente deseaba en el mundo, por no tenerla a ella.

Al marcharse de Hogwarts las cosas con su hermana empeoraron cuando esta encontró a una chica desnuda en la habitación del moreno, ni siquiera era una chica que se estuviera tirando recientemente pero si algo tenía Alecto Carrow era su terquedad y nunca dejó que él le diera explicaciones, alejándose de él, ignorándole durante el primer año que él estuvo fuera del castillo trabajando como becario en el ministerio de magia.
No se volvieron a ver hasta esa noche en la que los bloques de hielo que cubrían su corazón cayeron al suelo demostrando sus verdaderas intenciones con su hermana, ese día que empezó su condena y su bendición.




Linea Familiar

ALECTO CARROW - hermana.
Caprichosa, rencorosa, mas hermosa que cualquier mujer en toda la tierra. Esa es su hermana menor Alecto, la única persona que puede controlar al moreno y la única que puede volverlo loco. Tiene sentimientos por ella y se muestra muy posesivo cuando está a su lado, aunque muchas personas vean aquella reacción como la de un simple hermano mayor sobre protector.

OPHELIA DOLOHOV - Madre
La mujer que le dio la vida y nada más. No ha aportado mucho en el crecimiento del mayor debido a que este fue instruido completamente por su padre. Amycus no formó un gran lazo con ella y ya que nunca fue muy dado a mostrar afecto a su persona. Siente cierto temor por su hijo mayor y sabe que algo está pasando entre el y su hermana, sin embargo nunca se ha atrevido a descubrirlos.

VLADRIMIR CARROW - Padre
El líder de la familia que poco a poco ha sido destronado por su propio hijo. Aunque en el pasado fue uno de los mejores en su grupo social ahora es su primogénito quien se encarga de tomar su lugar. Se siente orgulloso de la clase de hijos que ha creado, aunque nunca permitiría que ninguno de los dos deshonre el nombre de su preciada familia.

Otros Datos
Ramas de la Magia en las que destaca:
→ DCLAO - Pociones -

Varita:
→ 20 cm, Semi-rígida, Ébano, Fibra de corazón de dragón

Patronus:
→ Buitre

Boggart:
→ Su hermana herida

Otros Datos:
→ Siente excitación al lastimar a los demás, por lo que resultaba ser un poco violento con las chicas que se acostaba.
→ Juega con la mente de los demás, obligandoles a hacer las cosas a su antojo.
→ Está enamorado de su hermana
→ Sería capaz de asesinar a sus padres por ella
→ Sabe tocar el piano y el violín a la perfección
→ Es celoso y posesivo -sobre todo con su hermana- si algo le pertenece será claro en demostrarlo, nadie puede tocar lo que es suyo y si lo hacen deben atenerse a las consecuencias.
→ Es un calculador, busca que todas las cosas salgan de la manera que él las tiene planeadas, no acepta los errores y suele volverse una pesadilla si algo llega a salir mal.
→ Pocas veces sonríe, pero cuando lo hace resulta ser todo un espectáculo que pocos logran presenciar.


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Re: Amycus Z. Carrow

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 25, 2016 6:21 am

Ficha Aceptada

¡Has completado tu ficha, enhorabuena! Ya puedes completar tus registros para validar el rango de tu personaje. ¡Recuerda divertirte y rolear mucho!

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