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Cédric A. Laforêt

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Cédric A. Laforêt

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 17, 2016 10:10 pm

Cédric Abel Laforêt.
Lugar de Nacimiento:
Francia. Vive en Londres.
Fecha de Nacimiento:
28 de Mayo - 17 años.
Estado de Sangre:
Sangre Pura
Orientación Sexual:
Heterosexual.
Casa/Ocupación:
Estudiante.


Personalidad

Cédric es un joven hiperactivo, muy intranquilo diría su madre, nunca se queda sentado y siempre tiene que estar ocupado en algo o se pone de malhumor. Es pro-activo, decidido y emprendedor, siempre toma las mejores decisiones por si solo aunque en ocasiones recurre a sus amigos más cercanos para pedir consejo pero no lo hace muy seguido pues no le gusta molestar a las demás personas con sus problemas, prefiere resolverlos por su propia mano. No es un chico solitario, de hecho, le gusta estar rodeado de gente o en compañía de sus amigos la mayor parte del tiempo, pero siendo sinceros a veces las personas se levantan con el pie izquierdo y no quieren que nadie se les cruce por delante, bueno Céd tiene de esos días en esporádicas ocasiones y es preferible ni mirarlo porque puede tender a dar malas respuestas o tratarte con indiferencia. Un poco rebelde en el interior, no le gusta acatar las reglas y en realidad a las únicas personas que hace caso son sus padres de resto hace lo que quiera, aunque trata de controlar eso para no causar problemas a donde vaya, pero no siempre logra mantener sus manos quietas y mucho menos las ideas que llenan su cabeza en esos momentos.

Por las buenas es un muchacho sociable, amable, de buenos modales, desinteresado en cualquier sentido, humilde dirían muchos, aunque el solo se considera una persona normal y corriente como cualquier otra. Como amigo puede llegar a ser ese hombro donde puedes llorar, el trapo de tela con el que te puedes desahogar, tu consejero personal, es muy bueno escuchando y dando opiniones aunque estas algunas veces no sean vistas como buenas ya que no tiene miedo de decir las cosas como sean así duelan o no, es directo y punto. Por esa razón quizá se haya ganada un par de enemigos en su vida, aunque el chico lo hace por ayudar a las demás personas como una crítica constructiva, ¿Pero a qué persona le gusta saber sus defectos? Muchas se niegan a aceptarlo y prefieren ofenderse que decir la verdad, Cédric trata de controlar ese impulso pero no muchas veces logra hacer por lo que hay que tenerle un poco de paciencia. Por las malas es una historia diferente.

Por las malas se convierte en otra persona y tiene un detalle que quizás es el mayor defecto que tiene. Pierde total uso del control, se vuelve agresivo e imposible de detener, solo pocas personas pueden jactarse que son capaces de lograr calmarlo cuando entra en ese estado emocional tan caótico. No está muy orgulloso de su lado oscuro, pero digamos que lo ha salvado más de una vez cuando está en situaciones de alto riesgo, además estando así puede llegar a ser frío y muy cínico, se convierte en una persona sin emociones y sin sentido de lastima, puede herir a cualquier persona sin importarle.

Es dulce con las personas que se lo merecen, en si no es el tipo de persona que demuestra sus verdaderos sentimientos a cualquiera que va conociendo, en realidad es difícil ganarse su aprecio y te tiene que tener mucha confianza para que sea cariñoso. Es un tipo fiel, no le gusta hablar a las espaldas de nadie a menos que sea para decir algo bueno de esa persona, de resto prefiere evitar esas conversaciones traicioneras que sirven para criticar a las personas.



Historia

Cédric fue nunca tuvo la oportunidad de conocer a sus padres biológicos, pues desde que tuvo uso de la memoria se encontró viviendo en un pequeño orfanatorio en la ciudad de Paris, desde ese momento entendió que estaba solo en la vida, porque a pesar de los demás niños que vivían con el allí no tenía a más nadie fuera que pudiera quererlo o apoyarlo. A un niño cualquiera lo habría derrumbado emocionalmente el saber que sus padres fueron tan cínicos de dejarlo tirado como si fuera un juguete, que no habían tenido el valor de enfrentar la responsabilidad de criar a un niño, de no tener el amor suficiente para conservarlo sino dejarlo con gente extraña sin importarles que le pasara, aunque era cierto que Cédric no era un niño cualquiera, en realidad lo tomo de forma muy madura cuando se enteró de la verdad, en cierto modo se podría decir que esto lo hizo más fuerte y más independiente cualquiera diría que le cayó bien el que su destino haya tomado ese camino.

Dentro del orfanato tuvo una niñez como la de cualquier otro niño, sus encargados trataban de que tuviera una buena educación y de ellos aprendió a ser un chico humilde y de buenos valores. Ahí creo muchos lazos de amistad con los otros niños, siempre fue apegado a ellos hasta que a estos los adoptaban y volvían a dejarlo solo, nunca entendía porque nadie quería llevarlo a él y siempre terminaban escogiendo a los demás. Cada vez que los ansiosos padres iban a observar cual era el mejor candidato para hacer su adopción Cédric esperaba atento para ver si era su día de suerte pero siempre terminaba decepcionado al saber que nunca lo elegían y comenzaba a creer que pasaría toda su vida en aquel lugar. Pero todo tenía una razón para que todo fuera de ese modo, Céd no había conocía que era el mundo mágico, mejor dicho, no sabía que la magia existía y en realidad solía pensar que estaba mal de la cabeza por raras experiencias que tenía cuando se enojaba o deseaba algo, por lo que muchos padres lo veían como un fenómeno y al escuchar esas historias preferían pasar de él y ni siquiera le hablaban.

Pasaban los años y el pequeño pelirrojo continuaba creciendo sin esperanza alguna de que iba tener una familia. Hasta que un día una joven pareja llego al orfanato, cuando se sabía que tendrían visitas de nuevos padres queriendo adoptar niños, los reunían a todos en un salón para que así pudieran conocerlos a todos, como era de costumbre el francés fue sin muchos ánimos y en sus ojos se podía ver esa sensación de que ya sabía cómo terminaría todo. Pero por una extraña razón, ese día era distinto, la pareja al llegar solo pusieron sus miradas encima de él, era algo nuevo para el niño por lo que sintió una alegría enorme más aun cuando supo que sería adoptado. Esta pareja se lo llevo a Londres pues era donde vivían.

Allí era donde todo iba a cambiar para Cédric. Esta pareja que lo había adoptado, no solo era especial por esa razón, resultaba que estos eran ambos magos y conocían todo sobre el mundo mágico por eso mismo habían decido adoptarlo ya que al escuchar las historias sabían de qué se trataba todo. Se podía decir que no solo lo adoptaban porque lo querían, también tratarían de ayudarlo a entender que eran esos extraños fenómenos que ocurrían cuando él estaba cerca. Pero primero tendrían que crear la confianza entre ellos para poder explicarle ese nuevo mundo que iban a presentarle, ya que si le decían todo de golpe podría causarle un desorden psicológico, no era fácil para un niño asimilar toda esa información, aunque era un niño y podría ser que se alegrara de saber que podía controlar la magia y hacer muchas cosas asombrosas que solo en sus sueños se imaginaba. Pasaron varios años, cuando Cédric había crecido ya había llegado el momento de tener esa charla tan esperada, ambos le contaron él porque de sus habilidades y sobre el mundo mágico, más importante le dijeron que era él. Para su sorpresa el pelirrojo lo tomo de buena forma y solo hubo un par de dudas simples, de hecho el chico era bastante maduro para su corta edad y no creo ningún problema. Al cumplir los 11 años recibió la carta que aumentaría su felicidad, había sido invitado para formar parte del colegio de Hogwarts, su vida nada más había comenzado.

En el colegio le iba muy bien como siempre se adaptó rápido y en cuestión de días tenía un círculo de amigos extenso, era muy bueno para crear amistades y divertir a la gente quizás por su personalidad un poco rebelde, aparte de eso era muy bueno en las clases y desde primer año hasta el séptimo año saco las mejores notas de todo el salón. Al cumplir los diecisiete años su madre como regalo le prometió enseñarle la habilidad de convertirse en un animal, en el mundo mágico se llamaba ser animago, esos magos que podían transformarse en el animal que escogieran. Ciertamente era algo tremendamente difícil de aprender pero su madre tenía fe de que Cédric tenía lo necesario para aprender. Fueron semanas difíciles pero al final el pelirrojo domino la habilidad al cien por ciento.



Linea Familiar

- Alphonse Digné 34 años.(Padre Adoptivo): Empresario francés, lleva una droguería que surte varios establecimientos de medicinas e insumos médicos. A pesar de que no es el padre real de Cédric se llevan bastante bien y tienen una buena comunicación entre ambos, son tanto padre e hijo como mejores amigos.

- Dianne A. Hold (Madre adoptiva): Aurora del ministerio de la magia francés.

- Robert F. Hold (Hermano Adoptivo): Tienen muy buena relación, aunque a veces parece ser una relación amor-odio, porque suelen molestarse todo el tiempo pero a pesar de eso tienen mucho aprecio el uno por el otro.

Otros Datos
Ramas de la Magia en las que destaca:
→ Encantamientos, DCAO, transformaciones.

Varita:
→ Pelo de cola de Thestral, Manzano, 35 cm, poco flexible.

Patronus:
→ Libélula.

Boggart:
→ Soledad.

Otros Datos:
→ Animago.
→ Tiene varios tatuajes en el cuerpo.
→ Le gusta leer y dibujar.

Invitado
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Re: Cédric A. Laforêt

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 18, 2016 3:33 am

Ficha Aceptada

¡Has completado tu ficha, enhorabuena! Ya puedes completar tus registros para validar el rango de tu personaje. ¡Recuerda divertirte y rolear mucho!

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