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Blanca Navidad (Godric)

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Blanca Navidad (Godric)

Mensaje por Invitado el Lun Dic 23, 2013 10:13 am

Era la última clase de Historia de la Magia, ¿O todavía faltaban dos o tres clases más de ese tostón? Lo sentía profundamente por el profesor Luke pero no había forma de mantener los ojos abiertos y tenía más que claro que no pensaba volver a poner un pie en su clase hasta el siguiente año, cuando terminó la clase sentí un profundo alivio y al salir del aula, una de las muchas personas que vi fue Godric, sin dudarlo ni un instante me abalancé sobre él saltando a su espalda y aferrándome a él cual garrapata para no caerme al suelo, después de ese peculiar saludo me bajé y charlamos alegremente, a sabiendas de que las navidades para él eran complicadas lo invité cordialmente a pasarlas en mi casa junto con una proposición indecente para ayudarle a dar ese pasito y acceder a venir.

Cuando el día en el que los alumnos podían irse a sus casas durante las fiestas o pasarlas en el castillo llegó, ambos salimos de Hogwarts en dirección a Hogsmeade con el equipaje preparado, hacía frío, pero la ropa que compré con Calliope semanas atrás me estaba siendo de impresionante utilidad para no morirme congelada, estaba tapada hasta las orejas, chaqueta, bufanda, un jersey debajo de la chaqueta, guantes… parecía un esquimal, pero teniendo en cuenta que era italiana y que aquí hacía un frío capaz de congelarlo todo a su paso, no era una imagen tan sorprendente. –Tengo que comentarle a mi tío a ver si puede conectar la chimenea de casa a la red de polvos flu, dar esta caminata siempre que quiero ir es mortal- Dije congelada, cuando hacía buen tiempo era incluso agradable, pero bajo estas circunstancias era un suicidio para mí. –Pero tengo alcohol allí- Le guiñé un ojo de forma cómplice y seguimos andando y conversando, cuando llegamos a Hogsmeade fuimos al Callejón Diagon mediante polvos flu y de allí pasamos a la Londres muggle, donde finalmente llegamos a la casa de mi tío, que a efectos prácticos se podía considerar mía… ¿La odisea de Ulises? Un cuento para niñas comparado con esto.

-Ya hemos llegado- Dije mientras abría la puerta para que pudiéramos pasar, me puse de puntillas para salvar esos centímetros de más que me sacaba y le besé tranquilamente la mejilla, la casa no era nada del otro mundo, en el recibidor había una mesita con una libreta y un lápiz para apuntar lo que fuera necesario y una percha para dejar los abrigos, también había un pequeño armario colgando de la pared para dejar las llaves, me quité el abrigo, la bufanda y los guantes y lo tiré todo en el sofá, el comedor estaba junto con la sala de estar, donde lo más destacable era la mesa de madera con cuatro sillas mal contadas y un sofá cómodo, en el centro de la mesa había una planta que yo misma cuidaba como podía, una del mundo muggle llamada ciclamen, en las estanterías que decoraban la sala había varias figuras que hacían referencia al mundo mágico de forma discreta, tales como una escoba normal con una persona encima o la mítica imagen de una bruja de negro con una verruga en la nariz removiendo un caldero con cara de malas pulgas.

En la cocina había lo básico, fogones y encimeras de color negro más un horno y una tostadora para cocinar rebanadas de pan con algo, en la nevera había una nota que avisaba de que la comida estaba bien de cara a las fiestas y que nada se iba a caducar pronto, dentro había una colección de alcohol que duplicaba antes de consumir para no tener que ir a por más, ¿Acaso le iba a importar al Ministerio que copiara no más de cinco botellas de alcohol muggle? Mi tío lo hacía y sigue haciendo y yo también, nuestros actos no desestabilizaban el comercio muggle ni mucho más, como él decía “Esto es un uso inteligente de la magia y ser vagos”.
El cuarto de baño era simple y no hacía falta entrar en detalles, era como el de cualquier otra casa pequeña, nunca entraba en la habitación de mi tío y la mía… era lo mejor de la casa, como era de esperar, en el escritorio había una pila de pergaminos nuevos y otra más pequeña de pergaminos utilizados, un tintero y plumas terminaban de darle ese toque de estudiante, que junto con una pila de libros terminaba de rematarlo, en los cajones había más material para escribir y en las estanterías infinidad de libros, los muggles estaban a la vista y los mágicos escondidos en un cajón de la mesilla de noche, donde también guardaba cuatro cosas más sin relativa importancia y un despertador, una ventana daba a la calle y al lado de esta estaba mi armario, lleno a rebosar de ropa de todo tipo con la que esperaba dejar a Godric babeando, la cama estaba bien hecha y la sábana más gruesa que la cubría tenía un tejón y los colores de mi casa, además, había un cuadro colgando que era la fotografía del animal característico de Hufflepuff.

Y así era mi casa, fuera como fuera, me giré hacia Godric una vez dejé la ropa que me había quitado en el sofá sin mucho cuidado y lo miré sonriente. -¿Te preparo algo? ¡No! Mejor que veas tú mismo lo que hay- Sin esperar respuesta lo cogí de la mano y lo llevé a la cocina y abrí la nevera, mostrando la colección de bebidas alcohólicas que había que rivalizaban con la comida que había, mi tío ya se había tomado la libertad de abastecer las provisiones. –Tú y yo aquí, solos, se me ocurren muchas cosas- Susurré cerca de su oído juguetona para después inclinarme y coger una botella de vodka simple, la abrí y bebí un poquito, lo justo para entrar un poquito en calor gracias a lo mejor que habían hecho los rusos, fue un trago tan minúsculo que ni me molesté en duplicarla, volví a dejar la botella en su sitio y me eché a un lado para que él pudiera sacar lo que quisiera. –Tengo varias cosas que enseñarte…- Dije con falsa inocencia mientras sonreía, estas vacaciones iban a ser muy buenas.

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Re: Blanca Navidad (Godric)

Mensaje por Invitado el Dom Feb 09, 2014 6:04 am

Cuando Eliel le comentó su idea, Godric realmente se alegró: una excusa para no pasar las vacaciones en su casa y una lectura entre líneas muy placentera con la rubia. Aceptó sin dudar, si bien el día del peregrinaje (no hay mejor forma para explicarlo) creyó que moriría por el largo trayecto. Por suerte, la tejona y él se dedicaron a jugar e insinuarse durante todo el trayecto, con alguna que otra caricia inocente donde no debe hacerse, algún guiño de ojos o miradas no aptas para menores de edad -Espero que esté realmente vacía... aunque con la suerte que tenemos seguro que aparece tu tío cuando... no sé, nos estemos duchando o algo así... -murmuró, mirando el techo del tren antes de que éste llegara siquiera a Londres. Después de aquello, una larga caminata les permitió llegar hasta la casa. Una casa para ellos dos solos. Para ellos y todas sus ideas. Todas. Y todas las ideas que Eliel y Godric pudieran tener en una enorme casa vacía en la que fueran a estar muy cómodos podían ser muchas... o referirse a dos: dormir y... bueno, dormir. Al fin y al cabo eran como almas gemelas; eran capaces de que se les olvidara comer o incluso beber, a pesar de las tentativas opciones que la casa ofrecía

Cuando por fin hubieron llegado, Eliel, como buena anfitriona, abrió la puerta. Entonces, se colocó de puntillas, dispuesta a besar la mejilla del joven, que instintivamente llegó una mano a la cintura de la joven, como proveyéndole de esa estabilidad que perdía irguiéndose hasta él. Caminó a su lado allá por donde la joven marchaba y, finalmente, dejó caer su equipaje y se quitó la chaqueta y el jersey, quedándose con su más habitual camiseta algo ajustada y unos pantalones vaqueros. Se quitó el calzado, puesto que consideraba que así estaría más cómodo en la casa, y entonces, la joven tiró de su mano. Le llevó directamente frente a un armario lleno de bebidas alcohólicas y a Godric se le hicieron los ojos chirivitas -¿Todo ésto para...? -musitó, al tiempo que señalaba tímidamente con el pulgar y luego se giraba hacia ella mordiéndose el labio. Iba a acabar seco entre el alcohol y... bueno, tal vez sólo hubiera alcohol. Cuando la joven dejó al botella de vodka y le dio un sorbo para luego devolverla, el joven rió y tomó una de whisky que pudo distinguir entre el resto- ¿Te parece? Pero poco a poco, que aún es pronto para tajarse... -comentó, riendo ligeramente al tiempo que le guiñaba un ojo, para encaminarse de nuevo hacia el sofá, con la botella asida por el cuello de forma chulesca. Se despatarró en su asiento mirando de arriba a abajo a Eliel y sonrió al tiempo que se mordía el labio- ¿Enseñarme cosas...? Sorpréndeme, enana, ¿qué tienes ahí escondido? -preguntó a carcajadas antes de señalarse la sien varias veces, haciendo referencia a la cabeza de la joven.

Dejó la botella sobre el sofá de modo que no pudiera caer al suelo y se levantó rápidamente para colocarse frente a Eliel, a escasos centímetros. Le miró de arriba a abajo, como examinándole, hasta que se detuvo en su mirada tan profunda, tan de.. le recorrió un pequeño escalofrío simplemente con aquellas pupilas rodeadas de un iris tan inocente. Negó con la cabeza en silencio varias veces antes de cogerla y colocársela al hombro como un saco de patatas -¿Y qué me quieres enseñar, fea? -preguntó riendo y señalando a varias partes, como para que le encaminara al lugar correcto- O es que no es algo... enseñable -comentó, mirándole de reojo, todavía con aquella media sonrisa pícara
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Re: Blanca Navidad (Godric)

Mensaje por Invitado el Dom Feb 09, 2014 7:00 am

Durante la travesía, el hecho de que mi tío pudiera aparecer en mitad de un momento íntimo me hizo pensar, conociéndole y con lo oportuno que era no me sorprendería en absoluto que se presentara sin más en uno de esos momentos para Merlín sabe qué fines. –No lo digas muy alto, que llamarás al mal tiempo- Sin duda sería muy… raro, me moriría un poquito de vergüenza si me pillaran de una forma tan repentina, y lo peor de todo era que, de suceder, la siguiente comida familiar podía ser de lo más mala para mí si mi tío sacaba el tema, me imaginé echa un saco de nervios, tensa, tímida, bloqueada mentalmente hablando… ojalá no pasara nada y todo eso se quedara en solo meras posibilidades que jamás iban a cumplirse.

Sonreí ampliamente con algo de picardía cuando preguntó para que tenía todo ese alcohol, me giré para ver las botellas una por una, la verdad era que tal vez había demasiadas, pero mejor que sobraran a que faltaran, ¿O no? Todas ellas duraban una eternidad porque a fin de cuentas ni mi tío ni yo bebíamos alcohol como si nos fuera la vida en ello, aunque en mí caso a veces se me fuera un poco la cabeza y me cebaba un pelín más de la cuenta. –Pues para beber y entrar en calor, ¿A ti qué te parece?- Respondí dándole un toquecito en la frente con el dedo índice como si de repente se hubiera convertido en Krystall, dejé la botella de vodka haciendo una notoria mueca por lo fuerte que era, y el sabor tampoco ayudaba mucho a hacerlo tragable, pero al menos con un sorbito pequeño ya me había quitado el poco frío de la travesía, asentí varias veces al ver que sacó whisky y tomé la botella para verla más de cerca. –Pensé que habrías cogido ron- Dije mientras terminaba de echarle un vistazo rápido a la botella para volver a tendérsela. –Intentaré beber con moderación, si ves que me estoy pasando confío en ti para hacerme parar- Me reí un poquito, carcajadas alegres y llenas de vida, pues algo me decía que ni él iba a estar en condiciones de quitarme la botella si me animaba demasiado, es más, no me extrañaría que en varias horas nos picáramos para ver quién de los dos era capaz de beber más tragos seguidos.

Cuando me miró de arriba a abajo y me preguntó lo que tenía en mente no pude hacer más que dedicarle una mirada que estaba cargada de todo menos inocencia, seguidamente giré mi rostro para romper el contacto visual y levanté ambas manos, como diciendo “¿Yo? Yo nada” pero sin abrir la boca, volví a mirarlo y al verlo tan cómodo reí de nuevo por lo bajo, aunque cuando quise darme cuenta se levantó y se puso delante de mí mirándome tal y como lo solíamos hacer antes de tener nuestras guerras particulares, lo miré a los ojos como si fuera una depredadora hambrienta, una leona, observando un débil ciervo, al verle negar con la cabeza quise darle un simple beso pero me fue imposible porque me levantó como si me hubiera convertido en un saco de patatas, de la sorpresa intenté aferrarme donde pude y di un leve grito de sorpresa, me esperaba cualquier cosa menos esa, aunque físicamente hablando él era capaz de aguantarme sin problemas, por lo que en el fondo estaba tranquila. -¿De verdad esperas que te lo diga tan pronto, feo?- Le repliqué usando su mismo tono, nuevamente volví a reírme al ver como señalaba hacia todos los lugares posibles. –Sí es enseñable, y te encantará… estoy segura, pero tienes que ganártelo- También le sonreí de medio lado pícaramente, además de morderme suavemente el labio inferior al imaginar la cara que iba a poner cuando le enseñara la sorpresa, pero en esta ocasión era diferente, no era como en encuentros previos donde luchábamos a nuestro modo para mandar por encima del otro, estábamos en mí territorio, mi casa, eso me hacía sentir como la controladora de la situación por desfavorable que se pusiera, íbamos a tener nuestras guerras igualmente, pero al menos tenía la seguridad de que me podría hacer notar más fácilmente.

-¿Qué te parece si volvemos al sofá y estrenamos juntos esa botella de whisky?- Sugerí pataleando levemente para que o bien me soltara o me hiciera caso, eso sí, tampoco me estaba zarandeando como si me hubieran raptado un grupo de puristas, por muy fuerte que fuera Godric para mí si nos caíamos al suelo nos íbamos a dejar la cara y algunos dientes, si fuera una cama todavía me intentaría soltar de todas las formas, pero como no era el caso preferí estar relativamente quieta. -¡Venga, arre mula!- Dije mientras me reía la mar de divertida moviendo mis brazos y piernas de arriba para abajo por la sencilla razón de hacerme notar.
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Re: Blanca Navidad (Godric)

Mensaje por Invitado el Miér Feb 12, 2014 2:55 pm

Se rascó la cabeza antes de comenzar a caminar con Eliel a su espalda hacia el sofá. No tenía pensado comenzar tan pronto con el caos, pero si ella estaba dispuesta a manejar la situación, todo sería bastante fácil al principio. La cogió tratando de que estuviera lo más cómoda y segura entre sus brazos y, cuando apenas la tenía a algo más de un centímetro del sofá, la dejó caer. Observó la cara de la joven y luego estalló en carcajadas antes de sentarse a su lado, acomodándose. La miró de reojo y tomó la botella para observarla más de cerca -Eres como una esponja, siempre puedes aguantar más.. de todo -le sacó la lengua y estiró el brazo en busca de un cojín para colocarlo detrás de su cabeza y estar aún más cómodo.

Introdujo la mano en su pantalón hasta coger la varita y la dejó sobre la mesa; no la necesitaría. Comenzó a desenroscas el tapón de la botella, que descansaba en su regazo, y descubrió que estaba bastante fuerte. Notó la palma de su mano irritada cuando por fin consiguió extraer el tapón y se la sopló varias veces, tratando de aliviar el ligero dolor. Frunció levemente el ceño mientras dejaba el tapón sobre la mesa y dio un pequeño trago a la botella. Notó el ardor en su garganta y tosió levemente al tiempo que apartaba la botella -¿Cuánto tiempo lleva ahí? Está super fuerte -expuso, todavía tosió de vez en cuando, antes de girarse hacia ella y tenderle la botella, ofreciéndosela. Miró a los ojos de la joven y su delicado rostro mientras tomaba la botella antes de mirar al techo

-Alguna vez... ¿alguna vez has pensado como será tu vida dentro de unos años? -se rascó la cabeza y miró de nuevo a la joven, con una media sonrisa- Sé que te resulta raro que en mi cabeza haya algo más que quidditch o sexo, pero.. bueno, a veces me hago preguntas raras -comentó, riendo, antes de bajar la mirada unos instantes y rebuscar en su chaqueta, un poco más lejos, unas golosinas muggles que había cogido de camino- ¿Quieres?
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Re: Blanca Navidad (Godric)

Mensaje por Invitado el Vie Feb 14, 2014 10:33 am

Por suerte escuchó mis súplicas y me dejó caer en el sofá poco después, por un instante pensé que se haría el gracioso y me haría sentir como un saco de patatas lleno durante un ratito más pero fue buena persona y no abusó de su… ¿Ventaja? Un punto a favor de él para la noche que se venía encima, punto que duró nada y menos porque cuando empezó a partirse de risa me crucé de brazos como una niña mosqueada aunque terminé riéndome con él cuando se sentó. -¿Qué insinúas con eso?- Pregunté alzando una ceja, “Eres como una esponja”… viniendo de él, miedo me daba lo que pueda significar, cuando vi que cogió un cojín para estar más cómodo volví a reírme negando con la cabeza. –Eres un caso perdido- Dije risueña mientras palpaba el objeto que tomó, habría sido gracioso intentar quitárselo, pero no quería derramar todo el alcohol por el sofá.

Miré atentamente como, sin mucho éxito aparente, intentó destapar la botella, al principio aguanté la risa pero conforme sus intentos fallaban cada vez me era más complicado estar calladita, así pues terminé riéndome por lo bajo y aplaudí cuando finalmente lo logró. –Flojo- Esta vez fui yo quien le sacó la lengua como acto de venganza por habérmela sacado a mí antes, tomé la botella con mi mano y me encogí de hombros ante su pregunta. –Pues no lo sé, pero de hoy no pasa- Respondí mientras miraba el contenido para después darle un trago, estaba fuerte, muy fuerte, demasiado fuerte, me ardió la garganta como si me hubiera tragado un tablón en llamas, sacudí la cabeza y exhalé todo el aire que contenían mis pulmones en ese momento, incluso una persona desnuda en el polo norte habría entrado en calor echándole un trago a esto.

Lo miré de reojo cuando me habló de nuevo y me incliné levemente para poder mirarle a los ojos, cara a cara, su pregunta me dejó de piedra porque, en las pocas ocasiones en las que me la había formulado no le había encontrado respuesta, usé su siguiente aclaración para dar una contestación evasiva mientras pensaba seriamente sobre ello, ¿Qué quería ser de mayor? -¿En cuál de tus dos cabezas?- Contesté bromista con una amplia sonrisa de alegría, hablar con él me encantaba. –La verdad es… que no tengo ni idea… quiero decir, mi objetivo es terminar sexto y empezar séptimo, todavía no tengo claro lo que quiero ser, ni siquiera sé si quiero trabajar en el mundo muggle o el mágico, o si mezclar ambas cosas y abrir un negocio muggle en el mundo mágico, ¿Te imaginas una tienda de golosinas muggles en Hogsmeade?- Me reí al imaginarme como actuarían algunos, en especial los Slytherin. –A ti te veo como jugador de Quidditch profesional, pero a mí misma… ¿Tú qué crees?- Levanté la vista para mirarlo porque la bajé al suelo conforme mi voz se volvía más insegura por todas las dudas que me asaltaron, si bien duraron poco porque todas ellas se esfumaron cuando me tendió golosinas muggles, ¿Sería una indirecta con lo de Hogsmeade? –Quiero- Dije mientras metía mi mano en el paquete y sacaba una a voleo, antes de comérmela la miré y suspiré. –Lo único que tengo claro es que soy una hipócrita- Mordí parte de la golosina, cortando la frase en ese punto para ponerle un orden mental a cada palabra que quería decirle, a cada sentimiento que quería transmitir. –Siempre que me preguntan que qué tal estoy contigo siempre contesto que estoy bien, empiezo a decir elogios y no paro hasta que me hacen callar- Sonreí recordando a Calliope en la tienda, donde me tuvo que tapar la boca con la mano. –Pero siempre digo lo mismo… que no me gusta que estés con otras, lo entiendo porque no somos pareja y no estamos atados a nada, pero… me pongo celosa, y lo peor es que yo tampoco estoy quieta, me quejo de que pases tu tiempo con otras chicas cuando estoy segura de que yo paso mucho más tiempo con otros chicos… aunque haga meses que no- Me terminé la golosina que cogí, ya había dicho lo más complicado todo, hacía… ¿Semanas? ¿Meses? Que se lo quería decir, pero jamás encontré un momento bueno para ello. –Me quejo de algo que yo misma hago, es… soy burra y estoy confusa- Sentencié mientras suspiraba un poco nerviosa y abría de nuevo la botella para darle otro trago más, pese a saber que la garganta iba a quedar temporalmente al rojo vivo, estaba nerviosa y me sentía incómoda por lo que me pudiera responder, a decir verdad tuve miedo de echar a perder la tarde, la noche y los próximas días por pensar de ese modo, pero debía decirle lo que tanto me atormentaba, llevaba días con la cabeza al borde del colapso precisamente por lo que le comenté.
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Re: Blanca Navidad (Godric)

Mensaje por Invitado el Lun Feb 24, 2014 4:39 pm

Sonrió ante el comentario de la joven antes de alzar la mano para que chocara los cinco. Cuando la joven lo hizo, él sólo tuvo que entrelazar sus dedos con los de ella -No me cabe ninguna duda de que acabarás siendo alguien importante para mucha gente... Puede que no tanto como el legendario Godric Jealery, capitán de la selección inglesa.. pero tal vez sí la vieja Nezza, vendedora de dulces.. Aunque claro, los niños te llamarán la vieja Nezzia -dijo, riendo, al tiempo que le guiñaba levemente un ojo, en señal de que era una pequeña broma. Tiró levemente de la mano de la joven para que se acercara un poco a él y le rodeó con el mismo brazo que le sostenía, pasándolo por entre la espalda de la joven y el sofá, para escucharle atentamente.

Bajó levemente la mirada, acariciando con su pulgar la mano de la joven para entendiera que le escuchaba y seguía allí. Su mirada se perdió entre sus piernas, prácticamente juntas, entre los cordones de las deportivas, a través del suelo de la casa del tío de Eliel, pensando en sus momentos a solas. Eran perfectos. Al menos era lo que Godric tomaba por perfectos. Ninguna otra era igual que Eliel, nadie hacía que sintiera eso en pleno acto, ni fuera de él: siempre quería más, siempre le daba ganas de más. Pero había alguien... otra perfección. Otro sumún del éxtasis, otro avatar del placer, la belleza personificada: Belle Salazar. Godric y Eliel siempre habían sido verdaderos depredadores de cuerpos demasiado inexpertos para ellos, por eso conjugaban tan bien, porque tenían cada uno lo que el otro no encontraba. Eliel seguía siendo así, aunque lo fuera menos. Godric se había especializado. Complemente. Para Godric sólo existía una dualidad en ese apartado que hacía que todo en su día a día, desde despertarse hasta comer en el Gran Comedor, fuera un calvario, una lucha encontrada entre sus dos ángeles tentadores. Cuando Eliel le dijo eso, algo se revolvió en su interior. Estaba... estaba claro que el sentía lo mismo. Le miró de reojo y dibujó una media sonrisa alegre, pero también amarga. También lo sentía por Belle y.. no sabía que hacer, pero sabía que no podía decirlo.

Giró completamente su rostro para depositar un cariñoso beso en la mejilla de la joven y sonrió -¿Sabes? -preguntó, al tiempo que su dedo acariciaba cuidadosamente los labios de la joven- Podría acostumbrarme a que no estuvieras con otros -dijo riendo levemente- Yo... -dejó los labios de la joven para revolverse el pelo- También tengo un enorme lío en la cabeza, ¿lo sabes, no? -su pulgar volvió a acariciar la mano de la joven al tiempo que él apartaba la mirada y volvía a fijarla en ningún punto. ¿Realmente iba a poder decirle aquello?- Es como... es como... ¿sabes cuando te dije que no sabía quién quería que ganara la final, si Irlanda o Noruega? -murmuró, mirando a los ojos de la joven y luchando por no avalanzarse sobre ella y hacerle el amor salvajemente hasta conseguir que ambos se fusionaran en él- ¿Me entiendes...? -susurró, apoyando su frente en la de ella.
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Re: Blanca Navidad (Godric)

Mensaje por Invitado el Jue Feb 27, 2014 2:34 pm

Antes de expresarme mi lío mental, alcé las cejas para después negar con la cabeza cuando pronunció las palabras “el legendario Godric Jealery, capitán de la selección inglesa”, si bien cuando me llamó vieja Nezzia le di un leve golpecito con la mano en su torso y me reí. –Supongo que el… legendaaario Godric Jealery- Enfaticé esas palabras dándoles un toque bromista, gracioso. –Podrá colarme en el estadio antes de los partidos, dicen que el sexo relaja, te quitaría los nervios- Si él bromeó con el tema de la tienda de golosinas, algo que no tenía seriedad alguna, yo iba a devolvérselo con temas que supiera que iban a ser eficaces, así éramos nosotros, y esta era nuestra divertida forma de jugar. –Aunque sería una vieja, ¿Verdad?- Volví a darle un golpecito igual que el anterior y di por concluida mi pequeña bromita.

Después le conté mis dudas, se hizo un silencio amargo que no supe entender, no sabía si le había dejado sin palabras, si él sentía algo diferente o si directamente no sentía nada y mis dudas le habían hecho pensar Merlín sabe qué, fueron momentos en los que estuve muy nerviosa, incluso cuando habló mi nerviosismo siguió presente un buen rato, lo miré a los ojos incapaz de desviar la mirada y solté una breve risilla cuando dijo que podría acostumbrarse a que no estuviera con otros, tanto su pequeña risa como la mía fueron prácticamente iguales, seguí mirándole y recobré la alegría ante el ejemplo que puso, aunque el mal trago no me lo iba a quitar, tal vez por eso volví a beber de la botella de alcohol que cogió, ¿O fue tan solo un acto para no estar quieta como una estatua y aparentar normalidad? No me sentí tranquila explicándoselo, cuando me planteaba esas cosas tenía dudas por doquier y no sabía cómo expresarlas a mis amistades para que me aconsejaran, que me hubiera entendido era un milagro.

Al principio fui incapaz de mirarle directamente cuando nuestras frentes se pegaron, estuve mirando al suelo y al sofá un buen rato hasta que me armé de valor y lo miré a los ojos con inseguridad, nunca me había preocupado por estos temas, al ser la primera vez estaba hecha un lío, ni más ni menos. –No me entiendo ni a mí misma- Respondí acariciándole la mejilla con la yema de los dedos, de forma suave y extremadamente lenta. –Quiero entenderte, pero no puedo- En ese momento no quise una respuesta, ni tampoco quise pensar más porque ya tenía suficientes dolores de cabeza como para seguir dándoles cuerda, por lo que sencillamente hice lo que cualquier persona haría para callar a la otra en una situación como la nuestra, le di un beso largo, prolongado, después le miré en silencio y dejé mi cabeza en reposo contra su pecho. –Estoy confundida, quiero salir de dudas, pero no sé cómo…- Levanté la cabeza y le saqué la lengua mientras volvía a coger la botella y la agitaba levemente. –Voto por hacer algo que nos haga olvidar un rato estas cosas, estamos aquí para divertirnos, ¿No?- Era normal que mi clásica vitalidad y alegría saliera en ocasiones de la nada, si bien de todas estas esta se llevaba la palma. –Te reto a beber durante… cinco segundos sin parar, empecemos flojo, ¿Te parece? Si no lo consigues… cocinarás tú la cena, si lo logras… -Pasé suavemente los dedos por su entrepierna, haciendo una leve presión para notar su miembro y que él pudiera notar mis dedos allí buscando algo muy concreto, no más. –Te haré un oral- ¿Qué sería de nuestras conversas sin piques ni provocaciones? Para nosotros echar mano de esas artimañas era como respirar, para mí era incluso más importante. -¡Venga, lento!- Grité con euforia mientras me acomodaba cruzando mis piernas e inclinándome un poquito sin quitarle el ojo y tendiéndole la botella, ya habría tiempo para salir de dudas, habíamos venido para pasarlo bien, no para preocuparnos por cosas que el tiempo aclararía.
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Re: Blanca Navidad (Godric)

Mensaje por Invitado el Dom Mar 02, 2014 9:45 am

Observó a la joven mientras decía aquello. Tuvo que bajar la mirada cuando la joven dijo que no podía entenderle, pero no pudo reprocharle nada. Notó como sus ojos se enrojecían levemente y se mordió el labio sin que Eliel lo viera por tener el joven la cabeza agachada. Cuando la joven dijo lo siguiente, Godric levantó la cabeza, incrédulo. Miró a la joven y sus gestos, como le tendía la botella y como la mano de la joven palpaba su miembro, que amenazó con accionarse inconscientemente. No pudo evitar reír ligeramente y negar con la cabeza al tiempo que tomaba la botella: la muy astuta sabía como tratarle y como convencerle de cualquier cosa. Comenzó a abrir la botella de nuevo y miró el tapón, pensativo -Si gano hablaremos de ésto, y sino... prometo aguantar tres horas sin que tú tengas que esforzarte en absoluto -dijo a media voz, mirando a la joven. Cinco segundos era poco: ambos lo sabían. Decir aquello era como decir que querían hacer a continuación. Sus mejillas enrojecieron levemente, porque se dio cuenta de lo difícil que sería hablar de aquello, pero.. era Eliel, su mejor amiga.

Se acercó a ella y le besó lentamente, con sumo cuidado, en los labios. No dejó de mirarle a los ojos más que en el instante que sus labios se fusionaron, y volvió a mirar a la hufflepuff cuando se fueron apartando -Negaré siempre haberlo dicho, Eliel, pero.. realmente te quiero, o algún tipo de eso -comentó torpemente antes de apartarse deprisa y elevar la botella. Hizo un ángulo perfecto de 45 grados con la botella de modo que el líquido pasaba fácilmente por su boca, a través de su garganta. El fuego hizo que la opción de dejar de beber fuera tentadora, pero su orgullo se lo impedía; y tenía que ganar, no tanto por la felación como por la conversación. Iba a ser doloroso, pero era necesario. Sus ojos comenzaron a humedecerse por el efecto del alcohol mientras en su cabeza el quinto segundo parecía un universo lejano y tenebroso. Siguió tragando cuando el líquido comenzó a vertirse más allá de sus labios, cayendo por sus comisuras hasta su ropa. Siguió bebiendo mientras miraba de reojo a Eliel y su mirada atenta en... ¿en qué? Siguió bebiendo mientras apartaba la mirada de la de la joven y volvía a mirar aquel techo. Siguió bebiendo aún cuando el picor en su garganta fue insoportable. Finalmente, apartó la botella y comenzó a toser. No paró hasta que consiguió cerrar de nuevo la botella, tembloroso, y la dejó sobre la mesa, a punto de caer de bruces sobre ésta cuando se inclinó. Siguió tosiendo al girarse hacia la joven con un líquido espeso sobre sus iris por el efecto de duro alcohol. No pudo evitar sonreír mientras miraba a la joven a los ojos. Llevó sus manos hasta la cintura de ella en un gesto bastante más cariñoso que ansioso y la acercó hacia sí

No la besó. Simplemente se quedó mirándole con una media sonrisa, sin saber muy bien que hacer a continuación: quería besarle, quería hacerle el amor, quería hablar con ella, quería comer y quería seguir bebiendo. El alcohol embotaba su mente y él sólo podía perderse en esa mirada que ya le estaba poniendo tal vez excesivamente preparado para lo que vendría después -Creo que han sido 7 u 8... no sé, bastantes.. -murmuró, algo jadeante, todavía mirando a los ojos de la joven, notando como la veía algo difuminada. De hecho, se sentía algo menos consciente de sus actos, y habría pensado por qué una de sus manos jugueteaba en el vientre de Eliel de haber podido hacerlo.
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Re: Blanca Navidad (Godric)

Mensaje por Invitado el Jue Mar 06, 2014 11:41 am

Adopté mi típica postura cuando quería prestarle atención a alguien o algo cuando estaba encima de la cama o en el sofá, dicha postura consistía básicamente en cruzar las piernas y moverme levemente hacia delante y hacia atrás por inercia o sin apenas darme cuenta, apoyé mis manos en mis rodillas y me limité a mirarle con una leve sonrisa, negando con la cabeza poco después. –Prefiero que cocines, seguro que será divertido verte pegando saltitos en la cocina por salpicaduras de aceite- Me sentí un ser malo y cruel, pero los piques no podían faltar, era únicos y cualquiera que dijera lo contrario era porque nunca nos había visto juntos, constantes puyas provocativas de un lado para otro, algunas directas y otras tan indirectas que parecían obras de arte, al estar en privado, la sutileza por mi parte brillaba por su ausencia, delante de Ricky o Krystall tenía que mantener un poco las formas, a solas eso daba más bien igual, él ya me conocía a la perfección.

Cerré los ojos ante el beso y estuve quietecita todo el rato que duró más unos segundos extra, en los cuales lo miré cual depredadora saciada, aunque eso no era lo que quería expresar, más bien era una de esas miradas que decían “Como te pille, huye” aunque aplicadas a nuestro entorno su verdadero significado e intenciones eran extremadamente eróticas y picarescas.
Lo que dijo antes de beber me dejó en estado de shock, tanto que ni me di cuenta de cuanto bebió, ni los sorbos ni el tiempo que tardó, durante todo ese tiempo me quedé dándole vueltas, “realmente te quiero”, ¿Qué tenía que responder a eso? Es más, ¿Tenía que decir algo? Posiblemente estuviera ligeramente boquiabierta aunque no me estuviera dando cuenta, repasé cada una de las emociones que sentía cuando estaba a su lado, como le elogié cuando Calliope me preguntó acerca de él, me sentía cómoda, muy tranquila, me reía y me lo pasaba bien juntos y notaba muchísimo su ausencia, tanto físicamente como mentalmente me gustaba, me sentía atraída por él, y mucho, ¿Entonces qué era lo que me impedía decirle lo mismo? La única respuesta era el miedo al rechazo, o la posibilidad de que saliera mal, valoraba mucho como era nuestra amistad y me daba miedo perderle por estar confundida, lo vi claro, un pelín tarde, pero entonces lo vi, era el miedo lo que me bloqueaba a la hora de tirarme a la piscina y decirle mis sentimientos.
Parpadeé varias veces al volver al mundo real y le miré, alternando la vista entre él y la botella, le había pegado varios tragos, más de los acordados seguramente y tal vez en el tiempo que le dije para salvarse de la cocina, me reí levemente y le miré cuando noté una de sus manos en mi vientre, tragué saliva, me mordí el labio, me tiré a la piscina.

-Esto… Godric…- No sabía cómo mirarle, ni como ponerme, la mayor incomodidad de toda mi vida la viví en ese momento. –Lo que has dicho antes me… yo también te valoro mucho, eres especial para mí y… no sé ni cómo decirlo, pero tengo claro que te quiero- Ahora me sentía como si estuviera en caída libre, desde una montaña, sin paracaídas, directa a comerme el suelo de narices. –Pero… me da miedo empezar una relación, me da miedo el rechazo, que por lo que sea terminemos mal y enfadados… me da miedo dar ese pasito más porque… quiero decir, temo que algo salga mal, que no tiene por qué pasar nada malo… tal vez solo esté siendo absurdamente pesimista, quiero decir que… estar a tu lado eternamente me encantaría pero me da miedo molestarte, meter la pata, que se rompa nuestra amistad y arruinarlo todo, ni tampoco quiero que los de Slytherin se burlen de ti por estar con una hija de muggles e intenten echarlo todo a perder con sus artimañanas o que te acusen de traidor a la sangre e intenten hacerte daño, me… me da miedo que pueda perderte- Me puse muy nerviosa, repetí palabras tontamente, tartamudeé, hice infinitas pausas para aclararme, me trabé en múltiples ocasiones, eché mano de la cobardía e hice lo que pude para alejar el tema del que ahora le había hablado, pero debería haber sido lista y saber que tarde o temprano estas cosas salen a la luz y que retrasarlas no es más que algo inútil, en el fondo estaba enfada conmigo misma y por eso apreté los puños mosqueada con mi propia forma de actuar, cogí aire por la nariz y lo solté por la boca, lo había dicho y ya no había vuelta atrás, mi pregunta ahora era si había agua en la piscina en la que me había tirado o si por el contrario iba a chocarme contra el suelo.
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Re: Blanca Navidad (Godric)

Mensaje por Invitado el Lun Mar 10, 2014 10:25 am

Se inclinó hacia la joven con los ojos entrecerrados, sonriente por efecto del alcohol, sin ser muy consciente de sus actos. Se detuvo cerca de ella con aquella sonrisa suya y perdido en las pupilas de la joven mientras ella hablaba entrecortadamente. Su cuerpo parecía haber olvidado la felación que la joven había prometido, o acaso era el alcohol lo que mantenía la erección apagada, y su cabeza daba tumbos de aquí para allá; ni siquiera escuchaba enteras las frases de la joven, sólo pequeños coletazos que le ayudaban a hacerse una idea general de lo que decía la puffa. Acarició su rostro deteniendo su pulgar inconscientemente en los labios de Eliel y acariciándolos lentamente, aún sonriendo, y con sus ojos yendo de los de la joven a sus labios y de ahí, de nuevo, al iris de la joven. Estuvo tentado de besarle, pasar de toda aquella conversación, pasar del alcohol, la comida y la cena, y de dormir y.. estuvo tentado de hacerle el amor, o de follársela o lo que coño fuera, pero esos ojos le mantuvieron sereno tanto como le volvían loco. Mientras ardía bajo su piel, su cuerpo conservaba la calma, aunque toda aquella ropa le sobrase. Negó con la cabeza mientras sonreía de medio lado, y la mano que acariciaba a la joven fue descendiendo por el cuello de ésta hasta su hombro, y de allí hasta su costado

-No seas idiota -dijo simplemente, aún mirándole y bajando un poco la mirada por el cuerpo de la joven hasta sus piernas, y lo cerca que estaban de las propias- No se va a estropear nada... Somos amigos y siempre lo seremos incluso aunque algo saliese mal -insistió, antes de elevar la mirada de nuevo al rostro de la joven- De hecho, si lo dejásemos, volveríamos a lo de ahora y lo sabes: apostar con felaciones y comidas y todo eso.. el sexo y el hablar, el reír y jugar.. y el beber -añadió, perdiéndose en sus palabras mal vocalizadas. Sin pensárselo mucho introdujo su mano bajo la camiseta de la joven, apoyándola sólo en su vientre, y sonriendo a la joven mientras la miraba- Sólo hay un slytherin que me importa.. el resto me comen los huevos... por detrás -puntualizó, medio riéndose. Se le hacía raro hablar de Belle con ella, pero lo hacía. Con Belle nunca había hecho aquello y... no sabía bien por qué. Ni sabía si eso estaba bien. Pero en aquel momento no pensaba en ello, sólo en estar a gusto con Eliel, y en que ella estuviera bien con él. Le besó delicadamente. Dos ve... tres, cuatro besos. Luego fueron varios más, pero no tan delicados. Y luego le mordió el perfil de la mandíbula antes de apartarse de nuevo- Podemos irlo viendo... si quieres -propuso, aún mirándole a los ojos y medio sonriendo- O podemos permanecer en la seguridad de la eterna amistad.. -añadió, con la mano que tenía escondida bajo la ropa de ella rodeando la cintura de la joven para acercarla poco a poco- Pero no pienso alejarme mucho de ti.. me gusta esto -zanjó, con otros cuantos besos realizados con poca estabilidad por parte del chico
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Re: Blanca Navidad (Godric)

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